/ jueves 28 de enero de 2021

Arranque de la agenda de política económica 2021

Inicia el 2021 con una problemática Covid que aún no resuelve las restricciones de movilidad que han estado afectando ya casi por un año la actividad económica del país.

Una mala política de contención y prevención de la propagación del virus han reducido las perspectivas de crecimiento del PIB para el 2021 a un máximo de 4%, cuando las expectativas rondaban en un 10% a mediados del año pasado. Si no se mejoran las estrategias de hacer más disponibles las pruebas, dar seguimiento a los contagios, desarrollar protocolos efectivos de movilidad y lograr una buena estrategia de vacunación, tendremos suerte si no se reduce aún más el crecimiento del PIB.

Nuevos elementos han surgido ante el triunfo de Biden. Se espera que el nuevo gobierno de Estados Unidos sea más estricto en el cumplimiento del T-MEC, sobre todo en los temas de energías sustentables y laboral.

La agenda energética de Biden contempla una revolución de energías limpias y justicia ambiental que espera la cooperación de los países en el continente americano. El acuerdo del T-MEC contempla el fomento de energías verdes y el desarrollo sustentable, lo cual da la pauta para que Biden exija el cabal cumplimiento del tratado. En el caso de México, la CFE le ha apostado a un crecimiento en base al fortalecimiento de las energías de origen fósil, ha cancelado las subastas de electricidad a largo plazo, ha modificado los certificados de energías limpias, ha cambiado los derechos de conexión a la red de transmisión, y ha aumentado las tarifas de conexión. Estas acciones, además de ser contradictorias al espíritu del T-MEC, violan el capítulo de Empresas Propiedad del Estado y Monopolios Designados del T-MEC. Se espera que Biden apoye a las empresas norteamericana en su lucha jurídica y que se convierta en un contrapeso que revierta algunas de estas políticas públicas. Esto generaría certidumbre y reactivación de la inversión.

En el tema laboral se espera una oleada de demandas de incumplimiento. Este capítulo busca que se cumplan los derechos laborales, incluyendo la libre asociación y la negociación colectiva por parte de la entidad privada en un sitio de trabajo. Los nuevos mecanismos previstos en el T-MEC buscan dar respuesta rápida a los asuntos. No será necesario la recurrencia del incumplimiento del tratado y la carga de la prueba ahora recae sobre la parte acusada.

En estos momentos se está preparando la primera demanda laboral. La central sindical AFL-CIO está integrando un expediente en contra de una empresa mexicana. El nombre de la empresa es aún reservado y será público una vez que se presente la queja.

Son muchos los retos para la 4T en el tema económico. Esperamos que la titular de la Secretaría de Economía, Tatiana Clouthier, subsane su falta de experiencia en el área económica con expertos que logren poner en la mesa una agenda que administre adecuadamente estos dos grandes temas: Covid y T-MEC.

Inicia el 2021 con una problemática Covid que aún no resuelve las restricciones de movilidad que han estado afectando ya casi por un año la actividad económica del país.

Una mala política de contención y prevención de la propagación del virus han reducido las perspectivas de crecimiento del PIB para el 2021 a un máximo de 4%, cuando las expectativas rondaban en un 10% a mediados del año pasado. Si no se mejoran las estrategias de hacer más disponibles las pruebas, dar seguimiento a los contagios, desarrollar protocolos efectivos de movilidad y lograr una buena estrategia de vacunación, tendremos suerte si no se reduce aún más el crecimiento del PIB.

Nuevos elementos han surgido ante el triunfo de Biden. Se espera que el nuevo gobierno de Estados Unidos sea más estricto en el cumplimiento del T-MEC, sobre todo en los temas de energías sustentables y laboral.

La agenda energética de Biden contempla una revolución de energías limpias y justicia ambiental que espera la cooperación de los países en el continente americano. El acuerdo del T-MEC contempla el fomento de energías verdes y el desarrollo sustentable, lo cual da la pauta para que Biden exija el cabal cumplimiento del tratado. En el caso de México, la CFE le ha apostado a un crecimiento en base al fortalecimiento de las energías de origen fósil, ha cancelado las subastas de electricidad a largo plazo, ha modificado los certificados de energías limpias, ha cambiado los derechos de conexión a la red de transmisión, y ha aumentado las tarifas de conexión. Estas acciones, además de ser contradictorias al espíritu del T-MEC, violan el capítulo de Empresas Propiedad del Estado y Monopolios Designados del T-MEC. Se espera que Biden apoye a las empresas norteamericana en su lucha jurídica y que se convierta en un contrapeso que revierta algunas de estas políticas públicas. Esto generaría certidumbre y reactivación de la inversión.

En el tema laboral se espera una oleada de demandas de incumplimiento. Este capítulo busca que se cumplan los derechos laborales, incluyendo la libre asociación y la negociación colectiva por parte de la entidad privada en un sitio de trabajo. Los nuevos mecanismos previstos en el T-MEC buscan dar respuesta rápida a los asuntos. No será necesario la recurrencia del incumplimiento del tratado y la carga de la prueba ahora recae sobre la parte acusada.

En estos momentos se está preparando la primera demanda laboral. La central sindical AFL-CIO está integrando un expediente en contra de una empresa mexicana. El nombre de la empresa es aún reservado y será público una vez que se presente la queja.

Son muchos los retos para la 4T en el tema económico. Esperamos que la titular de la Secretaría de Economía, Tatiana Clouthier, subsane su falta de experiencia en el área económica con expertos que logren poner en la mesa una agenda que administre adecuadamente estos dos grandes temas: Covid y T-MEC.