/ viernes 5 de octubre de 2018

Crisis

Crisis, es lo que le está sucediendo a nuestro sistema político mexicano; se dio una ruptura aparente del mismo en las últimas elecciones que se han llevado a cabo en el país, estados y municipios. Me refiero a su funcionamiento que era exclusivo del Partido Revolucionario Institucional, pero ha resultado un cambio cualitativo positivo o negativo, no se sabe, sólo el tiempo le dará la razón a cada quien, y esperemos sea para bien del país, y desde luego en beneficio de la sociedad toda.

Una vuelta sorpresiva y más clara en esta última elección federal, lo bueno que fue sin violencia, por el hartazgo del pueblo hacia nuestros gobernantes, administradores, representantes populares etc., sobre todo hacia los de mi partido, por la desgraciada corrupción, nepotismos, desleales, incapaces etc., un resultado que ya se veía venir, con cualquiera de los partidos que tomara la bandera del populacho, aunque nomás fuera para acceder al poder, porque no hay de otra.

Y hoy se suma también la corrupción al sistema penal, a la aplicación de la justicia, justa y expedita, pues ¿así cómo? Como decía mi abuelo, qué modos de manear la burra, de hecho ya se esperaba este resultado, sólo los miopes y sordos de nuestros políticos no lo observaron, ni escucharon la voz populi, en el modelo normal según en el cual se desarrollan las interacciones en el interior del sistema aludido.

Las crisis son causadas por tres elementos, ni modo que sea truco, ante todo por carácter instantáneo, y frecuentemente de impredecibilidad; enseguida por su duración, que es a menudo limitada; que esperemos no le suceda ha Morena (primor), porque a mí no me la dan, de que hubo gato encerrado, lo hubo, y finalmente, por su incidencia sobre el funcionamiento del sistema.

La comprensión de un sistema se basa sobre el análisis del estado del mismo: la fase previa al momento en que se inicia, y el nuestro inicio mal, no me digan que no, la crisis, la fase de crisis real y verdadera, y, por último, la fase en que la crisis ha pasado y el sistema ha asumido un “cierto” modelo de funcionamiento que no es ya más al anterior de la crisis para una conceptualización más precisa se debe tomar en cuenta.

La identificacion del origen y de las causas de los sucesos, que ya enumeré antes, en particular si fueron sucesos internos o externos (creo que de los dos, en el nuestro) reciente o lejano, los dos también, la disponibilidad de tiempo, que en eso no repararon nuestros políticos, para dar respuestas de beneficio a la sociedad, por los actores políticos o por los miembros del sistema, sí señor, no le busquen tres pies al gato.



Crisis, es lo que le está sucediendo a nuestro sistema político mexicano; se dio una ruptura aparente del mismo en las últimas elecciones que se han llevado a cabo en el país, estados y municipios. Me refiero a su funcionamiento que era exclusivo del Partido Revolucionario Institucional, pero ha resultado un cambio cualitativo positivo o negativo, no se sabe, sólo el tiempo le dará la razón a cada quien, y esperemos sea para bien del país, y desde luego en beneficio de la sociedad toda.

Una vuelta sorpresiva y más clara en esta última elección federal, lo bueno que fue sin violencia, por el hartazgo del pueblo hacia nuestros gobernantes, administradores, representantes populares etc., sobre todo hacia los de mi partido, por la desgraciada corrupción, nepotismos, desleales, incapaces etc., un resultado que ya se veía venir, con cualquiera de los partidos que tomara la bandera del populacho, aunque nomás fuera para acceder al poder, porque no hay de otra.

Y hoy se suma también la corrupción al sistema penal, a la aplicación de la justicia, justa y expedita, pues ¿así cómo? Como decía mi abuelo, qué modos de manear la burra, de hecho ya se esperaba este resultado, sólo los miopes y sordos de nuestros políticos no lo observaron, ni escucharon la voz populi, en el modelo normal según en el cual se desarrollan las interacciones en el interior del sistema aludido.

Las crisis son causadas por tres elementos, ni modo que sea truco, ante todo por carácter instantáneo, y frecuentemente de impredecibilidad; enseguida por su duración, que es a menudo limitada; que esperemos no le suceda ha Morena (primor), porque a mí no me la dan, de que hubo gato encerrado, lo hubo, y finalmente, por su incidencia sobre el funcionamiento del sistema.

La comprensión de un sistema se basa sobre el análisis del estado del mismo: la fase previa al momento en que se inicia, y el nuestro inicio mal, no me digan que no, la crisis, la fase de crisis real y verdadera, y, por último, la fase en que la crisis ha pasado y el sistema ha asumido un “cierto” modelo de funcionamiento que no es ya más al anterior de la crisis para una conceptualización más precisa se debe tomar en cuenta.

La identificacion del origen y de las causas de los sucesos, que ya enumeré antes, en particular si fueron sucesos internos o externos (creo que de los dos, en el nuestro) reciente o lejano, los dos también, la disponibilidad de tiempo, que en eso no repararon nuestros políticos, para dar respuestas de beneficio a la sociedad, por los actores políticos o por los miembros del sistema, sí señor, no le busquen tres pies al gato.



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