/ sábado 23 de noviembre de 2019

Día Mundial del Retrete

El 19 de noviembre se celebró el Día Mundial del Inodoro, instaurado por la Organización Mundial del Retrete, y posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas, a fin de generar conciencia sobre la importancia de la tenencia de este servicio y promover conciencia sanitaria. Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de esta organización exhorta a la comunidad internacional a garantizar el acceso a los retretes para el año 2030; sin embargo, para personas viviendo en países de primer mundo, Occidente o incluso habitantes de nuestra ciudad, pareciera inconcebible que se deba agendar un día para mostrar su relevancia. Según cifras de la ONU, el 37% de la población mundial carece de un saneamiento adecuado y el 80% de las enfermedades en países en desarrollo son debido a ello. A nivel global, mas de 2 billones de personas toman agua contaminada con heces fecales. Se estima que cerca de 2.4 billones de personas no tienen servicios de saneamiento adecuados y que cerca de 673 millones defeca en exteriores. Todo ello aumenta el riesgo de enfermedades y malnutrición, especialmente para mujeres y niños. Las mujeres y niñas se exponen a mayor riesgo de violación y abuso porque no tienen un baño que ofrezca privacidad por los lugares precarios a los que acceden fuera de sus casas.

Ejemplo de ello es la India, donde casi la mitad la población no tiene acceso a un retrete. Recuerdo estar en dicho país haciendo investigación de campo referente a Derechos Humanos. Al caminar por las calles de algunas comunidades, observé a grupos de personas defecar al lado de la vía pública, cargando tan sólo un pequeño recipiente con agua para su aseo. También, al interior de varias casas había letrinas sin drenaje apropiado. Comprendí la gran necesidad sanitaria que aún persiste en el mundo, evidenciando grandes desigualdades sociales. En algunos barrios de Kenia no hay retretes y más de 15,000 infantes mueren cada año por parásitos intestinales y enfermedades derivadas por la falta de higiene, y así la lista de lugares en estas condiciones continúa.

De acuerdo con la ONU, la sanidad es un derecho humano y un retrete es un protector de la dignidad y creador de oportunidades. En el mundo no todos tienen acceso a servicios básicos de saneamiento, lo que significa que debemos trabajar en la lucha por el derecho a la igualdad y la salud, para que todos puedan tener acceso a una vida digna. Por cierto, el 19 de noviembre también se celebró el Día Internacional del Hombre y aunque parezca una coincidencia desfavorable para ellos, nos recuerda que se debe tomar conciencia sobre su salud y recordar que “género” atañe a ambos sexos por igual.

Yanez_flor@hotmail.com

El 19 de noviembre se celebró el Día Mundial del Inodoro, instaurado por la Organización Mundial del Retrete, y posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas, a fin de generar conciencia sobre la importancia de la tenencia de este servicio y promover conciencia sanitaria. Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de esta organización exhorta a la comunidad internacional a garantizar el acceso a los retretes para el año 2030; sin embargo, para personas viviendo en países de primer mundo, Occidente o incluso habitantes de nuestra ciudad, pareciera inconcebible que se deba agendar un día para mostrar su relevancia. Según cifras de la ONU, el 37% de la población mundial carece de un saneamiento adecuado y el 80% de las enfermedades en países en desarrollo son debido a ello. A nivel global, mas de 2 billones de personas toman agua contaminada con heces fecales. Se estima que cerca de 2.4 billones de personas no tienen servicios de saneamiento adecuados y que cerca de 673 millones defeca en exteriores. Todo ello aumenta el riesgo de enfermedades y malnutrición, especialmente para mujeres y niños. Las mujeres y niñas se exponen a mayor riesgo de violación y abuso porque no tienen un baño que ofrezca privacidad por los lugares precarios a los que acceden fuera de sus casas.

Ejemplo de ello es la India, donde casi la mitad la población no tiene acceso a un retrete. Recuerdo estar en dicho país haciendo investigación de campo referente a Derechos Humanos. Al caminar por las calles de algunas comunidades, observé a grupos de personas defecar al lado de la vía pública, cargando tan sólo un pequeño recipiente con agua para su aseo. También, al interior de varias casas había letrinas sin drenaje apropiado. Comprendí la gran necesidad sanitaria que aún persiste en el mundo, evidenciando grandes desigualdades sociales. En algunos barrios de Kenia no hay retretes y más de 15,000 infantes mueren cada año por parásitos intestinales y enfermedades derivadas por la falta de higiene, y así la lista de lugares en estas condiciones continúa.

De acuerdo con la ONU, la sanidad es un derecho humano y un retrete es un protector de la dignidad y creador de oportunidades. En el mundo no todos tienen acceso a servicios básicos de saneamiento, lo que significa que debemos trabajar en la lucha por el derecho a la igualdad y la salud, para que todos puedan tener acceso a una vida digna. Por cierto, el 19 de noviembre también se celebró el Día Internacional del Hombre y aunque parezca una coincidencia desfavorable para ellos, nos recuerda que se debe tomar conciencia sobre su salud y recordar que “género” atañe a ambos sexos por igual.

Yanez_flor@hotmail.com

martes 28 de julio de 2020

Desigualdad dentro de la desigualdad

martes 14 de julio de 2020

Crisis y cambios estructurales

martes 30 de junio de 2020

Revolución en tiempos de Covid-19

martes 16 de junio de 2020

Una procuraduría de pobres

martes 02 de junio de 2020

¿Nueva normalidad?

martes 19 de mayo de 2020

El buen articulista

martes 05 de mayo de 2020

Ideas sueltas “sinsentidos”

martes 21 de abril de 2020

Nuevo orden ante la catástrofe

martes 14 de abril de 2020

Los duelos del Covid-19

martes 31 de marzo de 2020

Esperanza en las estrellas

Cargar Más