/ martes 13 de agosto de 2019

El nefasto negocio de las armas

Uno de los negocios más redituables para nuestro vecino país del norte sin duda lo constituye la venta de armas que se da no sólo en ese país sino que fácilmente cualquier país del mundo puede tener acceso a ellas. La prueba más fehaciente nos la proporciona la cantidad de armas que entran a México por la frontera norteña.

Año con año, se consolida este nefasto negocio para los Estados Unidos considerándolo el principal exportador global de armas en franca contradicción con el mensaje del “En Dios Confío” cuando fabrica y vende armamento capaz de producir daño irreversible atentando contra el más sagrado precepto que marca la fe cristiana que es el amor y la protección de la vida misma.

De ahí la duda de si el vecino país fomenta los conflictos en el mundo para fortalecer ese inmoral comercio que representa ingresos de millones de dólares para los EEUU.

En nuestro país la proliferación de armas de grueso calibre y pistolas ha sido tan terrible que cualquier persona puede tener acceso a un arma del tipo de las consideradas para uso exclusivo del ejército. Tan sólo en los años de 2011 a 2016 fueron 106 mil armas fabricadas en los Estados Unidos las que estuvieron vinculadas con actividades delictivas, de las cuales más de 74 mil fueron compradas legalmente en los Estados Unidos, pero se señala que cerca de 213 mil armas de fuego son transportadas cada año en forma ilegal a territorio mexicano, según los datos de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).

Los recientes ataque contra mexicanos en los Estados Unidos han reiniciado la polémica sobre las armas, tema que el presidente norteamericano se rehúsa a tocar sustituyéndolo por abogar por la pena de muerte dando continuidad a ese discurso donde el odio y el racismo predominan bajo el argumento de la protección de un derecho de posesión abrogado por la fuerza por los que, aunque no lo quieran aceptar, son inmigrantes.


Y es que según se menciona, hay grandes intereses monetarios para el presidente Trump en el negocio de las armas, omite hablar sobre la necesidad de efectuar un control sobre su fabricación y venta a pesar de que desde enero del año en curso se han producido 32,983 incidentes relacionados con armas de fuego en los Estados Unidos que dejaron 8,708 víctimas fatales.


Por lo anterior, no es tan descabellada la propuesta del presidente del Senado Porfirio Muñoz Ledo de tomar en cuenta este fenómeno y plantear medidas radicales que modifiquen la tensa relación que hoy se tiene con la administración de Donald Trump.

Correo: vicmedina@hotmail.com


Uno de los negocios más redituables para nuestro vecino país del norte sin duda lo constituye la venta de armas que se da no sólo en ese país sino que fácilmente cualquier país del mundo puede tener acceso a ellas. La prueba más fehaciente nos la proporciona la cantidad de armas que entran a México por la frontera norteña.

Año con año, se consolida este nefasto negocio para los Estados Unidos considerándolo el principal exportador global de armas en franca contradicción con el mensaje del “En Dios Confío” cuando fabrica y vende armamento capaz de producir daño irreversible atentando contra el más sagrado precepto que marca la fe cristiana que es el amor y la protección de la vida misma.

De ahí la duda de si el vecino país fomenta los conflictos en el mundo para fortalecer ese inmoral comercio que representa ingresos de millones de dólares para los EEUU.

En nuestro país la proliferación de armas de grueso calibre y pistolas ha sido tan terrible que cualquier persona puede tener acceso a un arma del tipo de las consideradas para uso exclusivo del ejército. Tan sólo en los años de 2011 a 2016 fueron 106 mil armas fabricadas en los Estados Unidos las que estuvieron vinculadas con actividades delictivas, de las cuales más de 74 mil fueron compradas legalmente en los Estados Unidos, pero se señala que cerca de 213 mil armas de fuego son transportadas cada año en forma ilegal a territorio mexicano, según los datos de la Agencia Federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).

Los recientes ataque contra mexicanos en los Estados Unidos han reiniciado la polémica sobre las armas, tema que el presidente norteamericano se rehúsa a tocar sustituyéndolo por abogar por la pena de muerte dando continuidad a ese discurso donde el odio y el racismo predominan bajo el argumento de la protección de un derecho de posesión abrogado por la fuerza por los que, aunque no lo quieran aceptar, son inmigrantes.


Y es que según se menciona, hay grandes intereses monetarios para el presidente Trump en el negocio de las armas, omite hablar sobre la necesidad de efectuar un control sobre su fabricación y venta a pesar de que desde enero del año en curso se han producido 32,983 incidentes relacionados con armas de fuego en los Estados Unidos que dejaron 8,708 víctimas fatales.


Por lo anterior, no es tan descabellada la propuesta del presidente del Senado Porfirio Muñoz Ledo de tomar en cuenta este fenómeno y plantear medidas radicales que modifiquen la tensa relación que hoy se tiene con la administración de Donald Trump.

Correo: vicmedina@hotmail.com


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