/ miércoles 9 de septiembre de 2020

El principal problema de nuestro país es la desigualdad económica y social

En la entrega anterior identificamos como los problemas generales del país no se asocian con las desigualdades existentes en nuestro país:

Continuando con el tema de la inversión: En México el 86 por ciento de la inversión es privada y sólo 14 por ciento es pública. Por ello, cuando no se da certidumbre a los empresarios de todos los tamaños, la tasa de inversión se reduce de manera significativa.

Una de las causas principales del bajo nivel de inversión privada en México es la falta de un Estado de derecho que provea certidumbre sobre la propiedad intelectual y de activos, la contratación y despido de empleados y el cumplimiento de los contratos.

Por su lado, la inversión pública se ve limitada por una administración deficiente de los recursos, la corrupción existente en la adjudicación de obras y su sobreprecio, además de una definición caprichosa, arbitraria e injustificada de muchas de las obras del sector, lo que reduce su utilidad a la economía en general.

Este año, la inversión bruta fija de mayo retrocedió 38.4 por ciento respecto al mismo mes de 2019, el retroceso más severo desde 1995. 23 años de retroceso comparado con julio de 1997. Con los efectos de la pandemia va a implicar un desplome de 41.8 por ciento respecto al nivel de 2015.

La principal causa de estas drásticas reducciones en la inversión actual se debe principalmente al pésimo manejo por parte del gobierno de los efectos de la pandemia del Covid-19 y sus efectos económicos adversos. No se implementó ninguna estrategia efectiva para tratar los dos problemas. A estos efectos se suma la gran desconfianza de los inversionistas que ya existía debido a las acciones nocivas implementadas por el actual gobierno desde su iniciación en 2018.

Por añadidura, cuando se reduce la inversión drásticamente como es el caso de ahora, la recaudación fiscal se reduce dejando al sector público con menos recursos para invertir y para su gasto de operación lo que lo lleva a endeudarse, incrementándose los recursos dedicados al servicio de la deuda.

Contrario a lo prometido por el nuevo régimen, de 2018 al segundo trimestre 2020 se incrementó la deuda interna del país en 14.4 por ciento y la deuda interna en 11.2 por ciento en el mismo periodo.

Esta combinación de factores reduce las inversiones en los programas sociales elementales como salud y educación.

La reducción de la inversión en salud y educación en vez de hacerlo en grandes elefantes blancos, ocasiona el que la población menos favorecida económicamente vea reducida sus servicios de salud y un desarrollo deficiente en sus niveles de educación lo que produce una población enferma y poco preparada con baja productividad y bajos salarios, deteriorando la posibilidad de un desarrollo integral del país y la calidad de vida de sus habitantes. Estas son alternativas de desarrollo que no dependen de factores externos. Puede financiarse internamente y son quizá los factores que más contribuirían a la reducción de las desigualdades sociales y económicas, además de un verdadero desarrollo en el largo plazo.

Continuará…

En la entrega anterior identificamos como los problemas generales del país no se asocian con las desigualdades existentes en nuestro país:

Continuando con el tema de la inversión: En México el 86 por ciento de la inversión es privada y sólo 14 por ciento es pública. Por ello, cuando no se da certidumbre a los empresarios de todos los tamaños, la tasa de inversión se reduce de manera significativa.

Una de las causas principales del bajo nivel de inversión privada en México es la falta de un Estado de derecho que provea certidumbre sobre la propiedad intelectual y de activos, la contratación y despido de empleados y el cumplimiento de los contratos.

Por su lado, la inversión pública se ve limitada por una administración deficiente de los recursos, la corrupción existente en la adjudicación de obras y su sobreprecio, además de una definición caprichosa, arbitraria e injustificada de muchas de las obras del sector, lo que reduce su utilidad a la economía en general.

Este año, la inversión bruta fija de mayo retrocedió 38.4 por ciento respecto al mismo mes de 2019, el retroceso más severo desde 1995. 23 años de retroceso comparado con julio de 1997. Con los efectos de la pandemia va a implicar un desplome de 41.8 por ciento respecto al nivel de 2015.

La principal causa de estas drásticas reducciones en la inversión actual se debe principalmente al pésimo manejo por parte del gobierno de los efectos de la pandemia del Covid-19 y sus efectos económicos adversos. No se implementó ninguna estrategia efectiva para tratar los dos problemas. A estos efectos se suma la gran desconfianza de los inversionistas que ya existía debido a las acciones nocivas implementadas por el actual gobierno desde su iniciación en 2018.

Por añadidura, cuando se reduce la inversión drásticamente como es el caso de ahora, la recaudación fiscal se reduce dejando al sector público con menos recursos para invertir y para su gasto de operación lo que lo lleva a endeudarse, incrementándose los recursos dedicados al servicio de la deuda.

Contrario a lo prometido por el nuevo régimen, de 2018 al segundo trimestre 2020 se incrementó la deuda interna del país en 14.4 por ciento y la deuda interna en 11.2 por ciento en el mismo periodo.

Esta combinación de factores reduce las inversiones en los programas sociales elementales como salud y educación.

La reducción de la inversión en salud y educación en vez de hacerlo en grandes elefantes blancos, ocasiona el que la población menos favorecida económicamente vea reducida sus servicios de salud y un desarrollo deficiente en sus niveles de educación lo que produce una población enferma y poco preparada con baja productividad y bajos salarios, deteriorando la posibilidad de un desarrollo integral del país y la calidad de vida de sus habitantes. Estas son alternativas de desarrollo que no dependen de factores externos. Puede financiarse internamente y son quizá los factores que más contribuirían a la reducción de las desigualdades sociales y económicas, además de un verdadero desarrollo en el largo plazo.

Continuará…