/ miércoles 13 de febrero de 2019

Energía

El universo palpita con energía, cada medio ambiente genera un movimiento que resulta en un impacto hacia el conjunto que lo forma.

Si estamos en un lugar donde la naturaleza fluye libre de contaminantes, la energía que recibiremos será fuerte y renovadora. Cada elemento, cada ser vivo, son motor para dar y recibir la energía que se genera.

Para apreciar el movimiento energético hay que tener un momento de meditación, de agradecimiento, de conexión con ese todo del que somos parte.

Hay un libro que para mí es una joya: “Mensajes del agua”, de Masaru Emoto, un japonés que extrayendo agua de varios lugares del mundo pudo comprobar cómo el líquido se impacta según la energía que recibe. Tomó muestras de agua en diferentes entornos naturales y ciudades, para luego congelarla a una temperatura de 25 grados centígrados bajo cero. Luego en un ambiente de 5 grados centígrados bajo cero observó a través de un microscopio los cristales que se formaron.

Cuando dos moléculas de agua están muy cerca entre sí se establece una atracción entre el oxígeno de una de las moléculas, que tiene carga parcial negativa, y uno de los hidrógenos de la otra molécula, que tiene carga parcial positiva. Una interacción de este tipo se denomina enlace o puente de hidrógeno, y las moléculas de agua se ordenan de tal modo que cada molécula puede asociarse con otras cuatro. Esta interacción es la que se da con el hielo.

Las fotografías de los resultados son impresionantes, porque según a lo que está expuesta el agua, el estado de los cristales. Se forman hexágonos con seis puntas, como los que están en los copos de nieve. Por ejemplo el agua que proviene de las montañas o de un lugar libre de contaminación, forma unos cristales preciosos, asombrosos, al igual que el agua que fue expuesta a música clásica o a palabras positivas. Por otro lado la que viene del grifo de ciertas ciudades, o recibió sonidos estresantes y palabras negativas, no forma cristales, o están deformes.

En una ocasión el señor Emoto tomó una muestra de un lago y después de que hubo ahí una reunión donde se rezó y alabó a Dios, tomó otra. La diferencia entre una y otra fue asombrosa, después del rezo y la alabanza los cristales eran de una belleza impresionante.

La vibración viaja a través del agua, ese líquido vital e imprescindible para que la vida se dé y se mantenga.

Dios creó en la naturaleza todo lo que necesitamos para estar bien, lo que nos falta es descubrir las bondades de todo lo que hay en la creación, y la máxima sin duda es el agua, sin ella no hay vida.

También se comprobó que si utilizas un recipiente con un letrero de amor para el agua que consumes, esa agua se elevará a su máxima potencia en calidad, por eso se sugiere que expongas el agua a palabras bellas. O simplemente si en donde estás fluyen mensajes positivos y de amor, toda el agua que te conforma y fluye a tu alrededor se transformará en su mejor versión. El experimento también se hizo con dos porciones de arroz cocido, a uno se le habló con amor y no se echó a perder, en cambio al que se le dijo términos de odio se puso negro.

Y aquí una reflexión: ¿Qué te dices a ti mismo? ¿Qué pensamientos tienes? ¿Qué le dices a los demás? ¿Cómo alimentas a ese gran porcentaje de líquido vital que está dentro de ti y de los demás?

Me imagino la energía formándose desde un motor invisible, emanando un resultado desde todos los elementos que la hacen surgir. El ser humano es un conjunto de energía resultado de todos sus componentes: cuerpo, mente y espíritu. ¿Qué energía emanamos? ¿De que la alimentamos?

El agua así de simple como la apreciamos es fuente de salud, tiene un sinfín de poderes curativos. Busquemos y apreciemos todo lo que podemos curarnos a través y con este líquido imprescindible. Tenemos el poder de mejorar la salud en todos los aspectos, con agua, simplemente con agua pura.

P.D. Lo primero que debemos tomar en la mañana es un vaso de agua y ayudaría mucho si el vaso que utilizamos tenga pegado un mensaje de amor. Para dormir mejor es de mucha ayuda mojar con agua del grifo una toalla pequeña (de preferencia blanca) ponerla sobre el vientre y encima de ella otra seca, deteniéndolas con el elástico de la ropa interior o pijama. Al bañarnos debemos cantar mensajes hermosos, o simplemente agradecer ese chorro que nos limpia y reconforta. Bendecir a las personas, los alimentos, el comienzo de un nuevo día, dar las gracias y decir de corazón te amo. Todo eso y más de lo positivo, eleva la calidad del elemento vital que está en nosotros y en todo lo demás.

El agua está esperando que la bendigamos y cuidemos para manifestarse en su mejor versión.

El universo palpita con energía, cada medio ambiente genera un movimiento que resulta en un impacto hacia el conjunto que lo forma.

Si estamos en un lugar donde la naturaleza fluye libre de contaminantes, la energía que recibiremos será fuerte y renovadora. Cada elemento, cada ser vivo, son motor para dar y recibir la energía que se genera.

Para apreciar el movimiento energético hay que tener un momento de meditación, de agradecimiento, de conexión con ese todo del que somos parte.

Hay un libro que para mí es una joya: “Mensajes del agua”, de Masaru Emoto, un japonés que extrayendo agua de varios lugares del mundo pudo comprobar cómo el líquido se impacta según la energía que recibe. Tomó muestras de agua en diferentes entornos naturales y ciudades, para luego congelarla a una temperatura de 25 grados centígrados bajo cero. Luego en un ambiente de 5 grados centígrados bajo cero observó a través de un microscopio los cristales que se formaron.

Cuando dos moléculas de agua están muy cerca entre sí se establece una atracción entre el oxígeno de una de las moléculas, que tiene carga parcial negativa, y uno de los hidrógenos de la otra molécula, que tiene carga parcial positiva. Una interacción de este tipo se denomina enlace o puente de hidrógeno, y las moléculas de agua se ordenan de tal modo que cada molécula puede asociarse con otras cuatro. Esta interacción es la que se da con el hielo.

Las fotografías de los resultados son impresionantes, porque según a lo que está expuesta el agua, el estado de los cristales. Se forman hexágonos con seis puntas, como los que están en los copos de nieve. Por ejemplo el agua que proviene de las montañas o de un lugar libre de contaminación, forma unos cristales preciosos, asombrosos, al igual que el agua que fue expuesta a música clásica o a palabras positivas. Por otro lado la que viene del grifo de ciertas ciudades, o recibió sonidos estresantes y palabras negativas, no forma cristales, o están deformes.

En una ocasión el señor Emoto tomó una muestra de un lago y después de que hubo ahí una reunión donde se rezó y alabó a Dios, tomó otra. La diferencia entre una y otra fue asombrosa, después del rezo y la alabanza los cristales eran de una belleza impresionante.

La vibración viaja a través del agua, ese líquido vital e imprescindible para que la vida se dé y se mantenga.

Dios creó en la naturaleza todo lo que necesitamos para estar bien, lo que nos falta es descubrir las bondades de todo lo que hay en la creación, y la máxima sin duda es el agua, sin ella no hay vida.

También se comprobó que si utilizas un recipiente con un letrero de amor para el agua que consumes, esa agua se elevará a su máxima potencia en calidad, por eso se sugiere que expongas el agua a palabras bellas. O simplemente si en donde estás fluyen mensajes positivos y de amor, toda el agua que te conforma y fluye a tu alrededor se transformará en su mejor versión. El experimento también se hizo con dos porciones de arroz cocido, a uno se le habló con amor y no se echó a perder, en cambio al que se le dijo términos de odio se puso negro.

Y aquí una reflexión: ¿Qué te dices a ti mismo? ¿Qué pensamientos tienes? ¿Qué le dices a los demás? ¿Cómo alimentas a ese gran porcentaje de líquido vital que está dentro de ti y de los demás?

Me imagino la energía formándose desde un motor invisible, emanando un resultado desde todos los elementos que la hacen surgir. El ser humano es un conjunto de energía resultado de todos sus componentes: cuerpo, mente y espíritu. ¿Qué energía emanamos? ¿De que la alimentamos?

El agua así de simple como la apreciamos es fuente de salud, tiene un sinfín de poderes curativos. Busquemos y apreciemos todo lo que podemos curarnos a través y con este líquido imprescindible. Tenemos el poder de mejorar la salud en todos los aspectos, con agua, simplemente con agua pura.

P.D. Lo primero que debemos tomar en la mañana es un vaso de agua y ayudaría mucho si el vaso que utilizamos tenga pegado un mensaje de amor. Para dormir mejor es de mucha ayuda mojar con agua del grifo una toalla pequeña (de preferencia blanca) ponerla sobre el vientre y encima de ella otra seca, deteniéndolas con el elástico de la ropa interior o pijama. Al bañarnos debemos cantar mensajes hermosos, o simplemente agradecer ese chorro que nos limpia y reconforta. Bendecir a las personas, los alimentos, el comienzo de un nuevo día, dar las gracias y decir de corazón te amo. Todo eso y más de lo positivo, eleva la calidad del elemento vital que está en nosotros y en todo lo demás.

El agua está esperando que la bendigamos y cuidemos para manifestarse en su mejor versión.

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