/ martes 25 de junio de 2019

La discriminación

"Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta declaración y contra toda provocación a tal discriminación". (Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).



Un tema fundamental sobre los derechos que tenemos los seres humanos refiere a la discriminación.


Contando con los avances sociales y tecnológicos de la actualidad, pareciera difícil que el tema de la discriminación fuera materia diaria en el trato entre los seres humanos que conformamos un núcleo social. “El ser humano, es un ser social que requiere la interacción con otros seres humanos por lo que se constituye en una sociedad y al mismo tiempo es poseedor de una individualidad que lo distingue de los demás y lo hace ser único e irrepetible”.


Poner por encima o por debajo a un ser humano de otros por causa de su raza, credo, religión, sexo, edad, salud, ideología política, características físicas o discapacidades es discriminación.


Frecuentemente nos encontramos con diversos tipos de discriminación. Uno de los más dolorosos sin duda refiere a la etaria o por la edad, que puede aplicarse en todas las edades, por ejemplo entre los niños y jóvenes que enfrentan violencia injustificada por el principio de autoridad de los adultos que les impiden ejercer su libertad de expresión o cuando no son tomados en cuenta por las autoridades por ser “menores de edad”.


También el otro extremo, la discriminación por edad afecta a quienes alcanzaron una edad madura y esto nos hace vulnerables al ir perdiendo los más elementales sentidos como la vista, el oído, el olfato y hasta la memoria, la edad nos hace lentos al caminar y al hablar, situación que nos hace diferentes al común de la gente y la discriminación por edad suele tener como objetivo principal la sumisión y la subordinación de la víctima con base a su edad, se ven acotados sus derechos fundamentales como el derecho a la salud, al trabajo, a una pensión, a una vejez digna, lo que favorece la multiplicación de la pobreza y los excluye del orden social.


Desgraciadamente, la discriminación es una práctica cotidiana, y la mayoría de las veces no se percibe el trato desfavorable o inmerecido a determinada persona o grupo, sobre todo por la falta de educación en el tema del respeto a los derechos de los demás y de una cultura que nos lleve a percibir adecuadamente cuando estamos discriminando a una persona o grupo, la mayoría de las veces sin darnos cuenta de ello.


Correo: vicmedina@hotmail.com

"Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta declaración y contra toda provocación a tal discriminación". (Art. 7 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos).



Un tema fundamental sobre los derechos que tenemos los seres humanos refiere a la discriminación.


Contando con los avances sociales y tecnológicos de la actualidad, pareciera difícil que el tema de la discriminación fuera materia diaria en el trato entre los seres humanos que conformamos un núcleo social. “El ser humano, es un ser social que requiere la interacción con otros seres humanos por lo que se constituye en una sociedad y al mismo tiempo es poseedor de una individualidad que lo distingue de los demás y lo hace ser único e irrepetible”.


Poner por encima o por debajo a un ser humano de otros por causa de su raza, credo, religión, sexo, edad, salud, ideología política, características físicas o discapacidades es discriminación.


Frecuentemente nos encontramos con diversos tipos de discriminación. Uno de los más dolorosos sin duda refiere a la etaria o por la edad, que puede aplicarse en todas las edades, por ejemplo entre los niños y jóvenes que enfrentan violencia injustificada por el principio de autoridad de los adultos que les impiden ejercer su libertad de expresión o cuando no son tomados en cuenta por las autoridades por ser “menores de edad”.


También el otro extremo, la discriminación por edad afecta a quienes alcanzaron una edad madura y esto nos hace vulnerables al ir perdiendo los más elementales sentidos como la vista, el oído, el olfato y hasta la memoria, la edad nos hace lentos al caminar y al hablar, situación que nos hace diferentes al común de la gente y la discriminación por edad suele tener como objetivo principal la sumisión y la subordinación de la víctima con base a su edad, se ven acotados sus derechos fundamentales como el derecho a la salud, al trabajo, a una pensión, a una vejez digna, lo que favorece la multiplicación de la pobreza y los excluye del orden social.


Desgraciadamente, la discriminación es una práctica cotidiana, y la mayoría de las veces no se percibe el trato desfavorable o inmerecido a determinada persona o grupo, sobre todo por la falta de educación en el tema del respeto a los derechos de los demás y de una cultura que nos lleve a percibir adecuadamente cuando estamos discriminando a una persona o grupo, la mayoría de las veces sin darnos cuenta de ello.


Correo: vicmedina@hotmail.com

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