/ miércoles 10 de julio de 2019

La violencia familiar

La violencia familiar es un acto de poder u omisión intencional, dirigido a dominar, someter controlar, o agredir física, verbal, psicoemocional o sexualmente a cualquier integrante de la familiar dentro y fuera del domicilio familiar, por quien tenga o haya tenido algún parentesco, ya sea consanguíneo o por afinidad, o uniones como el matrimonio, el concubinato u otro tipo de relaciones de hecho y que tenga por efecto causar un daño.

Todas las personas parte de una familia son distintas entre sí y todos tienen derecho a que se les respete su dignidad e integridad, ya que son iguales en dignidad y derechos independiente su diferencia de género y edad.

Dentro de una familia existen sentimientos como el amor que debe ser límite para respetar la integridad física, mental y emocional de las personas que queremos.

La violencia puede ser psicoemocional, patrimonial, sexual, económica y contra los derechos reproductivos.

Algunas de las manifestaciones más frecuentes de la violencia familiar son:

La violencia contra niñas, niños, adolescentes y personas con discapacidad, quienes sufren castigos corporales, negligencia o abandono. Debido a sus características específicas se les dificulta solicitar auxilio por ellos mismos, los menores pueden mostrar signos de depresión, agresividad, rebeldía, disminución en el rendimiento escolar y en la búsqueda de encontrar personas o grupos que les alienten pueden encontrar personas que los induzcan a realizar conductas dañinas e ilícitas como consumir alcohol, drogas y a cometer delitos.

Violencia en pareja, en la que mujeres y hombres pueden ser afectados por insultos, golpes, indiferencia, menosprecio, ataques sexuales.

Violencia contra las personas mayores, por ejemplo abandono, humillaciones, indiferencia y violencia económica en que su familia los despoja de sus bienes.

Las personas generadoras de violencia no piensan en las crisis, enfermedades, depresión que pueden sufrir sus víctimas.

La violencia produce infelicidad, no sólo a quienes la padecen, sino también a quienes la ejercen.

La denuncia de la violencia familiar no debe ser motivo de vergüenza, es por ello que se debe acudir a autoridades especializadas como lo es la Fiscalía General del Estado, el DIF, las procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

La tarea es que cada integrante de la familia tenga un desarrollo pleno a través de acciones preventivas y de protección.

¡Me siento orgullosa de ser hija de estas hermosas tierras norteñas!

heidy_universidad@hotmail.com

La violencia familiar es un acto de poder u omisión intencional, dirigido a dominar, someter controlar, o agredir física, verbal, psicoemocional o sexualmente a cualquier integrante de la familiar dentro y fuera del domicilio familiar, por quien tenga o haya tenido algún parentesco, ya sea consanguíneo o por afinidad, o uniones como el matrimonio, el concubinato u otro tipo de relaciones de hecho y que tenga por efecto causar un daño.

Todas las personas parte de una familia son distintas entre sí y todos tienen derecho a que se les respete su dignidad e integridad, ya que son iguales en dignidad y derechos independiente su diferencia de género y edad.

Dentro de una familia existen sentimientos como el amor que debe ser límite para respetar la integridad física, mental y emocional de las personas que queremos.

La violencia puede ser psicoemocional, patrimonial, sexual, económica y contra los derechos reproductivos.

Algunas de las manifestaciones más frecuentes de la violencia familiar son:

La violencia contra niñas, niños, adolescentes y personas con discapacidad, quienes sufren castigos corporales, negligencia o abandono. Debido a sus características específicas se les dificulta solicitar auxilio por ellos mismos, los menores pueden mostrar signos de depresión, agresividad, rebeldía, disminución en el rendimiento escolar y en la búsqueda de encontrar personas o grupos que les alienten pueden encontrar personas que los induzcan a realizar conductas dañinas e ilícitas como consumir alcohol, drogas y a cometer delitos.

Violencia en pareja, en la que mujeres y hombres pueden ser afectados por insultos, golpes, indiferencia, menosprecio, ataques sexuales.

Violencia contra las personas mayores, por ejemplo abandono, humillaciones, indiferencia y violencia económica en que su familia los despoja de sus bienes.

Las personas generadoras de violencia no piensan en las crisis, enfermedades, depresión que pueden sufrir sus víctimas.

La violencia produce infelicidad, no sólo a quienes la padecen, sino también a quienes la ejercen.

La denuncia de la violencia familiar no debe ser motivo de vergüenza, es por ello que se debe acudir a autoridades especializadas como lo es la Fiscalía General del Estado, el DIF, las procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

La tarea es que cada integrante de la familia tenga un desarrollo pleno a través de acciones preventivas y de protección.

¡Me siento orgullosa de ser hija de estas hermosas tierras norteñas!

heidy_universidad@hotmail.com