/ miércoles 7 de octubre de 2020

Manifestación

Estimado lector, qué gusto saludarlo, me permito preguntarle: ¿Qué le viene a la mente cuando escucha la palabra “manifestación”? Según la Real Academia Española, es la acción y efecto de manifestar o manifestarse, es una reunión pública, generalmente al aire libre y en marcha, en la cual los asistentes reclaman algo o expresan su protesta por algo.

A través de la historia son muchas las manifestaciones que el humano ha generado para poder hacer saber que las cosas no andan como debieran, nos podemos remontar a 1773 con el Boston Tea Party, el cual fue partícipe de la independencia de Estados Unidos, en 1789 la Revolución Francesa, que dio como resultado la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

La Marcha de la Sal en 1930, donde Mahatma Gandhi encabezó el movimiento hacia el océano Índico recogiendo sal en sus manos, así muchos también lo siguieron provocando que se encarcelara a 60,000 personas hasta que el virrey tras darse cuenta de que no puede contra toda la población los dejó libres tras nueve meses y este movimiento precedió a la independencia de India.

La marcha por los derechos civiles en el año 1963, liderada por Martin Luther King, donde escuchamos la frase histórica “I have a dream...”, con el resultado de lograr el voto de las personas de color en los Estados Unidos.

Mayo del 68 en Francia, las marchas del lunes en Alemania, la Victoria de la Revolución Cantada a finales de los 80 en los pueblos bálticos, las Revoluciones de Colores o de Flores, Euromaidan en Ucrania, la Primavera Árabe, entre muchas otras que también hemos visto en Asia y en América.

Así pues, la semana pasada el primer mandatario de nuestro país, quien a través de toda su historia nos enseñó el gran poder que tienen las manifestaciones, expresó desde su conferencia mañanera que si alguien le juntaba 100,000 personas en el Zócalo capitalino y las encuestas no lo favorecían, se iría a su rancho en Palenque, Chiapas, y cuál va siendo la sorpresa que el pasado fin de semana en la CDMX vimos el despliegue de este movimiento que se autodenomina FRENA, que principalmente exige la renuncia del presidente Andrés Manuel López Obrador, donde los datos más conservadores manejan el dato de 80,000 personas y los más generosos 150,000, también los que reportaron datos ridículos, como el que mencionaba el gobierno de esa ciudad, de 8,000 personas.

El punto es que las acciones que está teniendo el mandatario federal están movilizando a una parte de la población que nunca había tomados las calles, así que como en las anteriores manifestaciones que ya le narré anteriormente, quizás este movimiento sea el verdadero cambio que México necesita, donde la sociedad, toda la sociedad, no nada más los expertos en generar caos, como las coordinadoras de maestros, o los normalistas, o los grupos de choque, los que se hacen llamar anarquistas o infinidad de personas que a eso se dedican, salgan a la calle para exigir que se deje de destruir lo que tras cuarenta años ha costado tanto trabajo a muchos mexicanos construir.

Y tristemente las pruebas están en la palestra, los medicamentos que no tienen los niños con cáncer, el personal de salud que ha fallecido por Covid debido a la falta de protección que debería proporcionar el gobierno, la falta de apoyo para enfrentar la crisis económica tan severa, e infinidad de situaciones que el espacio no me deja compartir.

Es pues favorable que también en México la sociedad se manifieste, porque como la historia nos ha enseñado esto puede traer cambios favorables, esperemos que no tengamos que esperar tanto como Venezuela lo está haciendo.

Saludos y gracias por leerme. @MarAlmeyda Miembro de la AECh


Estimado lector, qué gusto saludarlo, me permito preguntarle: ¿Qué le viene a la mente cuando escucha la palabra “manifestación”? Según la Real Academia Española, es la acción y efecto de manifestar o manifestarse, es una reunión pública, generalmente al aire libre y en marcha, en la cual los asistentes reclaman algo o expresan su protesta por algo.

A través de la historia son muchas las manifestaciones que el humano ha generado para poder hacer saber que las cosas no andan como debieran, nos podemos remontar a 1773 con el Boston Tea Party, el cual fue partícipe de la independencia de Estados Unidos, en 1789 la Revolución Francesa, que dio como resultado la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

La Marcha de la Sal en 1930, donde Mahatma Gandhi encabezó el movimiento hacia el océano Índico recogiendo sal en sus manos, así muchos también lo siguieron provocando que se encarcelara a 60,000 personas hasta que el virrey tras darse cuenta de que no puede contra toda la población los dejó libres tras nueve meses y este movimiento precedió a la independencia de India.

La marcha por los derechos civiles en el año 1963, liderada por Martin Luther King, donde escuchamos la frase histórica “I have a dream...”, con el resultado de lograr el voto de las personas de color en los Estados Unidos.

Mayo del 68 en Francia, las marchas del lunes en Alemania, la Victoria de la Revolución Cantada a finales de los 80 en los pueblos bálticos, las Revoluciones de Colores o de Flores, Euromaidan en Ucrania, la Primavera Árabe, entre muchas otras que también hemos visto en Asia y en América.

Así pues, la semana pasada el primer mandatario de nuestro país, quien a través de toda su historia nos enseñó el gran poder que tienen las manifestaciones, expresó desde su conferencia mañanera que si alguien le juntaba 100,000 personas en el Zócalo capitalino y las encuestas no lo favorecían, se iría a su rancho en Palenque, Chiapas, y cuál va siendo la sorpresa que el pasado fin de semana en la CDMX vimos el despliegue de este movimiento que se autodenomina FRENA, que principalmente exige la renuncia del presidente Andrés Manuel López Obrador, donde los datos más conservadores manejan el dato de 80,000 personas y los más generosos 150,000, también los que reportaron datos ridículos, como el que mencionaba el gobierno de esa ciudad, de 8,000 personas.

El punto es que las acciones que está teniendo el mandatario federal están movilizando a una parte de la población que nunca había tomados las calles, así que como en las anteriores manifestaciones que ya le narré anteriormente, quizás este movimiento sea el verdadero cambio que México necesita, donde la sociedad, toda la sociedad, no nada más los expertos en generar caos, como las coordinadoras de maestros, o los normalistas, o los grupos de choque, los que se hacen llamar anarquistas o infinidad de personas que a eso se dedican, salgan a la calle para exigir que se deje de destruir lo que tras cuarenta años ha costado tanto trabajo a muchos mexicanos construir.

Y tristemente las pruebas están en la palestra, los medicamentos que no tienen los niños con cáncer, el personal de salud que ha fallecido por Covid debido a la falta de protección que debería proporcionar el gobierno, la falta de apoyo para enfrentar la crisis económica tan severa, e infinidad de situaciones que el espacio no me deja compartir.

Es pues favorable que también en México la sociedad se manifieste, porque como la historia nos ha enseñado esto puede traer cambios favorables, esperemos que no tengamos que esperar tanto como Venezuela lo está haciendo.

Saludos y gracias por leerme. @MarAlmeyda Miembro de la AECh