/ sábado 24 de octubre de 2020

Poner el buen ejemplo


Hace un año se hizo viral el video donde un hombre abraza el cuerpo inerte de su hijo adolescente, llamado Eddie, quien murió tras haber asaltado a clientes de un puesto de comida en Ecatepec, Estado de México. Cuando huía del lugar en una moto junto con dos cómplices, fue el último en montar, en ese momento llegó la policía, intercambiaron balazos, Eddie, de 16 años, cayó herido, agonizó un instante y murió. Posteriormente llegó su padre, quien lo abrazó al tiempo que lloraba y reclamaba a las autoridades su actuar; esta imagen fue conmovedora. Sin embargo, después apareció otro video durante el funeral, donde su hermano mayor, quizá alcoholizado o drogado, saca un rifle, realiza varios disparos al aire, al mismo tiempo que amenaza al responsable de la muerte. Pero de cierta manera, él y su papá también son culpables, pues una semana después del sepelio ambos fueron arrestados: tenían órdenes de aprehensión por robo con violencia.

Eddie tenía el mal ejemplo en casa, las personas nocivas estaban dentro de su hogar. Probablemente el hermano mayor comenzó su carrera delictiva admirando al padre no por ser un hombre tenaz, trabajador y honrado, sino porque era un ladrón astuto, luego Eddie continuó con la tradición familiar, seguramente idolatrando a los dos, pues veía que tenían cierto poder, la pasaban bien sin trabajar y tenían dinero gracias a sus actividades ilícitas.

Los padres de familia tienen la obligación de ser buen ejemplo para sus hijos, frase trillada o repetida una y otra vez, pero que muchos no han comprendido o no quieren entender. Dar un mal ejemplo es sentarse con un cigarro encendido sobre un barril de pólvora, que en cualquier momento estallará, y cuando eso sucede, algunos padres no asumen su responsabilidad, inmediatamente acusan a las autoridades, las malas compañías, a cualquiera, pero nunca realizan un autoanálisis de sus acciones a través de los años, para saber si fueron buen ejemplo para sus hijos.

Como es sabido, los hijos pequeños son esponjas que absorben todo, bueno y malo, lamentablemente muchas veces lo negativo queda más arraigado que lo positivo, por eso, los padres deben hacer todo lo posible para mostrar un comportamiento sensato, claro, no es fácil, y algunas veces realizarán algo negativo, pero cuando eso suceda, se debe platicar inmediatamente con los hijos, explicando que la acción fue totalmente errónea, así mismo, el padre o la madre, deben mentalizarse para que ese actuar no se repita nuevamente, no olvidemos que las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra.


@carlosaesparza

esparzadeister@gmail.com



Hace un año se hizo viral el video donde un hombre abraza el cuerpo inerte de su hijo adolescente, llamado Eddie, quien murió tras haber asaltado a clientes de un puesto de comida en Ecatepec, Estado de México. Cuando huía del lugar en una moto junto con dos cómplices, fue el último en montar, en ese momento llegó la policía, intercambiaron balazos, Eddie, de 16 años, cayó herido, agonizó un instante y murió. Posteriormente llegó su padre, quien lo abrazó al tiempo que lloraba y reclamaba a las autoridades su actuar; esta imagen fue conmovedora. Sin embargo, después apareció otro video durante el funeral, donde su hermano mayor, quizá alcoholizado o drogado, saca un rifle, realiza varios disparos al aire, al mismo tiempo que amenaza al responsable de la muerte. Pero de cierta manera, él y su papá también son culpables, pues una semana después del sepelio ambos fueron arrestados: tenían órdenes de aprehensión por robo con violencia.

Eddie tenía el mal ejemplo en casa, las personas nocivas estaban dentro de su hogar. Probablemente el hermano mayor comenzó su carrera delictiva admirando al padre no por ser un hombre tenaz, trabajador y honrado, sino porque era un ladrón astuto, luego Eddie continuó con la tradición familiar, seguramente idolatrando a los dos, pues veía que tenían cierto poder, la pasaban bien sin trabajar y tenían dinero gracias a sus actividades ilícitas.

Los padres de familia tienen la obligación de ser buen ejemplo para sus hijos, frase trillada o repetida una y otra vez, pero que muchos no han comprendido o no quieren entender. Dar un mal ejemplo es sentarse con un cigarro encendido sobre un barril de pólvora, que en cualquier momento estallará, y cuando eso sucede, algunos padres no asumen su responsabilidad, inmediatamente acusan a las autoridades, las malas compañías, a cualquiera, pero nunca realizan un autoanálisis de sus acciones a través de los años, para saber si fueron buen ejemplo para sus hijos.

Como es sabido, los hijos pequeños son esponjas que absorben todo, bueno y malo, lamentablemente muchas veces lo negativo queda más arraigado que lo positivo, por eso, los padres deben hacer todo lo posible para mostrar un comportamiento sensato, claro, no es fácil, y algunas veces realizarán algo negativo, pero cuando eso suceda, se debe platicar inmediatamente con los hijos, explicando que la acción fue totalmente errónea, así mismo, el padre o la madre, deben mentalizarse para que ese actuar no se repita nuevamente, no olvidemos que las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra.


@carlosaesparza

esparzadeister@gmail.com


ÚLTIMASCOLUMNAS