/ viernes 18 de septiembre de 2020

¿Por qué septiembre es el mes de la Biblia? 

Me parece que es bueno que sepa usted por qué septiembre es el mes de la Biblia

Un 30 de septiembre del año 420 murió San Jerónimo, que es el escritor más grande de la Biblia. Es el autor de la Biblia Vulgata, la biblia latina. Consultó las fuentes bíblicas en griego y en hebreo. Vivía en Roma y tuvo que irse a vivir a Israel para conocer el arameo. Ya dominaba el griego, y su idioma era el latín. Su Biblia fue escrita en el latín popular, no en el latín de Cicerón que era muy intelectual. Su Biblia era para el pueblo. La Biblia Vulgata estuvo en uso en la Iglesia desde el siglo IV hasta el siglo XIX, cuando después del Concilio Vaticano II, se autorizaron nuevas traducciones de la Biblia. La historia establece los aniversarios, en el mes y día en que sucede algún hecho. Jerónimo murió en un mes de septiembre. Por eso se estableció en la Iglesia el mes de septiembre como el mes de la Biblia.

En septiembre 30, pero de 2019, el Papa Francisco estableció para la Iglesia universal el domingo universal de la Palabra de Dios. La fecha se celebraría el tercer domingo ordinario del año litúrgico de la Iglesia. El Domingo de la Palabra de Dios se celebró por primera vez, el domingo 26 de enero de 2020. El Domingo de la Palabra de Dios se estableció en septiembre, en el mes de la Biblia.

El Catecismo de la Iglesia Católica dice en el No. 131: “Es tan grande y la fuerza de la Palabra de Dios, que constituye sustento, vigor para la Iglesia, firmeza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente límpida y perenne de la vida espiritual”. La Constitución “Dei Verbum” decido: “Los fieles han de tener fácil acceso a la Biblia”. El No. 132 del Catecismo sugiere que la Biblia se use: para la catequesis, para la instrucción cristiana, como alimento espiritual, para la predicación, para la lectura. La Iglesia venera la Biblia con la misma devoción con que trata la Eucaristía.

Por estar en el Mes de la Biblia ¿qué hará con la Biblia? Si no la tiene en su casa, ¿la comprará este mes de septiembre? Si la tiene, pero como si no la tuviera, ¿la va a desempolvar? ¿Leerá un párrafo para que entienda para qué sirve la Biblia, ¿leerá el relato sobre los discípulos de Emaús? ¿Se aprenderá de memoria un versículo de la Biblia?


Me parece que es bueno que sepa usted por qué septiembre es el mes de la Biblia

Un 30 de septiembre del año 420 murió San Jerónimo, que es el escritor más grande de la Biblia. Es el autor de la Biblia Vulgata, la biblia latina. Consultó las fuentes bíblicas en griego y en hebreo. Vivía en Roma y tuvo que irse a vivir a Israel para conocer el arameo. Ya dominaba el griego, y su idioma era el latín. Su Biblia fue escrita en el latín popular, no en el latín de Cicerón que era muy intelectual. Su Biblia era para el pueblo. La Biblia Vulgata estuvo en uso en la Iglesia desde el siglo IV hasta el siglo XIX, cuando después del Concilio Vaticano II, se autorizaron nuevas traducciones de la Biblia. La historia establece los aniversarios, en el mes y día en que sucede algún hecho. Jerónimo murió en un mes de septiembre. Por eso se estableció en la Iglesia el mes de septiembre como el mes de la Biblia.

En septiembre 30, pero de 2019, el Papa Francisco estableció para la Iglesia universal el domingo universal de la Palabra de Dios. La fecha se celebraría el tercer domingo ordinario del año litúrgico de la Iglesia. El Domingo de la Palabra de Dios se celebró por primera vez, el domingo 26 de enero de 2020. El Domingo de la Palabra de Dios se estableció en septiembre, en el mes de la Biblia.

El Catecismo de la Iglesia Católica dice en el No. 131: “Es tan grande y la fuerza de la Palabra de Dios, que constituye sustento, vigor para la Iglesia, firmeza de la fe para sus hijos, alimento del alma, fuente límpida y perenne de la vida espiritual”. La Constitución “Dei Verbum” decido: “Los fieles han de tener fácil acceso a la Biblia”. El No. 132 del Catecismo sugiere que la Biblia se use: para la catequesis, para la instrucción cristiana, como alimento espiritual, para la predicación, para la lectura. La Iglesia venera la Biblia con la misma devoción con que trata la Eucaristía.

Por estar en el Mes de la Biblia ¿qué hará con la Biblia? Si no la tiene en su casa, ¿la comprará este mes de septiembre? Si la tiene, pero como si no la tuviera, ¿la va a desempolvar? ¿Leerá un párrafo para que entienda para qué sirve la Biblia, ¿leerá el relato sobre los discípulos de Emaús? ¿Se aprenderá de memoria un versículo de la Biblia?