/ jueves 27 de mayo de 2021

¿Por quién votar?

Sin duda, los gobiernos anteriores al partido de Morena y sus aliados cometieron terribles errores. Al mismo tiempo, el sistema de representación, con sus obvias limitantes, es la forma más accesible para canalizar la voluntad de la sociedad, tanto de las mayorías que creen estar en lo correcto, como de aquellos capaces de anticipar lo que la mayoría no alcanza a ver. Según la Encuesta Nacional por un México Mejor y con Valores 2018, los encuestados priorizaban estos temas: Seguridad (88.24%), Educación (72.92%), Familia (58.36%), Empleo (47.96%) y Servicios públicos (18.27%).

Por otra parte, 93.69% pensaba que el gobierno no tomaba en cuenta a los ciudadanos en la toma de decisiones y 91.86% creía que a éste no le importaba la familia, 89.30% de los encuestados pensaba, en relación al matrimonio y la adopción, que sólo deben casarse parejas hombre-mujer y 90.93% afirmaba no estar de acuerdo con el aborto. En cambio, en el discurso oficial se ha culpado a los gobiernos anteriores, los precios suben, no hay crecimiento ni empleos y hay inseguridad. Las obras más importantes del sexenio están en manos de quienes colapsaron la Línea 12 del Metro.

Y, por si fuera poco, con la administración de la pandemia y las muertes innecesarias que se han producido, debemos aceptar que la ruta propuesta por la ideología izquierda en el poder no ha cumplido sus promesas; que no se ha desempeñado mejor, sino peor, y con todo, no ha rectificado ni reconocido sus errores, lo que, sin lugar a dudas, es señal de que las cosas no mejorarán. Como dice el periodista Pablo Majluf, no pasa nada si somos apocalípticos y nos preparamos, pero si somos ingenuos y no hacemos nada, nos van a “torcer”. Lo más natural es votar, pues, por contrapeso.

Por consecuencia, después del voto polarizado de los indecisos, sigue en importancia, la coalición PRI-PAN-PRD como la única fuerza matemática posible para restar poder al partido en el gobierno. No sólo no podemos darnos el lujo de regalar nuestro voto. Como el analista Carlos Castañeda afirma, “hay que hacer muchas concesiones a la razón y a los hechos pensando que Morena defiende a la democracia”. Los signos enviados desde el poder indican que no van aceptar los resultados que sean adversos. También tenemos que estar preparados para defender nuestro voto.

Nadie vendrá a salvarnos del monopolio de un solo hombre o partido. Sólo nosotros y nuestro poder de decidirlo en las urnas lo hará posible. ¡Vamos! Si los partidarios de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desean a un líder más eficiente, nada es más sano y eficaz que la competencia. Además, nadie nos garantiza que un Estado sin instituciones no sea el medio ideal para el próximo dictador de México. Pero si creemos que no fue bueno darle tanto poder a la persona equivocada, recordemos la reflexión del sacerdote Flaviano Amatulli: “El error es humano, persistir en el error, es diabólico”.

Inculquemos a nuestros políticos este 6 de junio un poco de humildad, manifestando que podemos decidir cambiar de presidente, régimen o partido si no han hecho lo correcto. Tal vez con esto, AMLO cumpla lo que prometió una vez: un país con menos pobres.

agusperezr@hotmail.com

Sin duda, los gobiernos anteriores al partido de Morena y sus aliados cometieron terribles errores. Al mismo tiempo, el sistema de representación, con sus obvias limitantes, es la forma más accesible para canalizar la voluntad de la sociedad, tanto de las mayorías que creen estar en lo correcto, como de aquellos capaces de anticipar lo que la mayoría no alcanza a ver. Según la Encuesta Nacional por un México Mejor y con Valores 2018, los encuestados priorizaban estos temas: Seguridad (88.24%), Educación (72.92%), Familia (58.36%), Empleo (47.96%) y Servicios públicos (18.27%).

Por otra parte, 93.69% pensaba que el gobierno no tomaba en cuenta a los ciudadanos en la toma de decisiones y 91.86% creía que a éste no le importaba la familia, 89.30% de los encuestados pensaba, en relación al matrimonio y la adopción, que sólo deben casarse parejas hombre-mujer y 90.93% afirmaba no estar de acuerdo con el aborto. En cambio, en el discurso oficial se ha culpado a los gobiernos anteriores, los precios suben, no hay crecimiento ni empleos y hay inseguridad. Las obras más importantes del sexenio están en manos de quienes colapsaron la Línea 12 del Metro.

Y, por si fuera poco, con la administración de la pandemia y las muertes innecesarias que se han producido, debemos aceptar que la ruta propuesta por la ideología izquierda en el poder no ha cumplido sus promesas; que no se ha desempeñado mejor, sino peor, y con todo, no ha rectificado ni reconocido sus errores, lo que, sin lugar a dudas, es señal de que las cosas no mejorarán. Como dice el periodista Pablo Majluf, no pasa nada si somos apocalípticos y nos preparamos, pero si somos ingenuos y no hacemos nada, nos van a “torcer”. Lo más natural es votar, pues, por contrapeso.

Por consecuencia, después del voto polarizado de los indecisos, sigue en importancia, la coalición PRI-PAN-PRD como la única fuerza matemática posible para restar poder al partido en el gobierno. No sólo no podemos darnos el lujo de regalar nuestro voto. Como el analista Carlos Castañeda afirma, “hay que hacer muchas concesiones a la razón y a los hechos pensando que Morena defiende a la democracia”. Los signos enviados desde el poder indican que no van aceptar los resultados que sean adversos. También tenemos que estar preparados para defender nuestro voto.

Nadie vendrá a salvarnos del monopolio de un solo hombre o partido. Sólo nosotros y nuestro poder de decidirlo en las urnas lo hará posible. ¡Vamos! Si los partidarios de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desean a un líder más eficiente, nada es más sano y eficaz que la competencia. Además, nadie nos garantiza que un Estado sin instituciones no sea el medio ideal para el próximo dictador de México. Pero si creemos que no fue bueno darle tanto poder a la persona equivocada, recordemos la reflexión del sacerdote Flaviano Amatulli: “El error es humano, persistir en el error, es diabólico”.

Inculquemos a nuestros políticos este 6 de junio un poco de humildad, manifestando que podemos decidir cambiar de presidente, régimen o partido si no han hecho lo correcto. Tal vez con esto, AMLO cumpla lo que prometió una vez: un país con menos pobres.

agusperezr@hotmail.com