/ jueves 26 de mayo de 2022

Punto y aparte | Estudiantes de hoy en día

“El estudiante que sigue aprendiendo por su cuenta, eso es lo que separa a los triunfadores de los que sólo hacen la tarea” Neil DeGrasse -

Las oportunidades que se presentan ante algún entorno ya sea por coyuntura o por condiciones normales, las fortalezas que tiene cada país o cada persona y las amenazas que ponen al descubierto debilidades que, desde luego, también se tienen, dan el marco para la construcción de una planeación estratégica en la búsqueda de estar a la altura en este escenario de competencia global.


La pandemia que originó el virus denominado “Covid” y que trajo a todo el mundo en jaque hizo que modificáramos nuestra manera de convivir con los demás, nuestra dinámica de trabajo y por supuesto cambió la forma de llevar a cabo la educación tanto para maestros como para alumnos. Tuvimos que compartir más tiempo con el ciberespacio, la modalidad virtual llegó a su máxima expresión y en buena medida parte de ella se quedará para siempre y no es que el mundo digital no estuviera en nuestras actividades antes de los tiempos de aislamiento, sino que difícilmente se veía como forma indispensable para llevar a cabo nuestro diario vivir.


Hoy el metaverso, las aplicaciones telefónicas, los NFTs y la inteligencia artificial son ejemplos de conceptos que paulatinamente se introducen en nuestras acciones facilitándonos la vida. Los jóvenes modernos tienen la gran responsabilidad de encaminar el futuro del mundo haciendo buen uso de estas nuevas herramientas analógicas, la confianza en ellos prevalece. La barrera a la que se enfrenta nuestro país en este terreno es la gran brecha digital que se tiene entre los estados de la república donde unos tienen mayor posibilidad de acceso a las redes mientras otros muestran una marcada diferencia con limitaciones que caen en lo difícil de creer pero que representan una preocupante realidad.


Quienes impartimos clase en las universidades tenemos un firme compromiso para con los jóvenes estudiantes encaminando nuestros esfuerzos a que las futuras generaciones tengan su vista más allá de una formación profesional, la exigencia de estar a la vanguardia en este mundo que circula a una velocidad desenfrenada es una necesidad permanente que obliga al intelecto a comprender para actuar al respecto ante las nuevas expectativas de un mundo que requiere capacidad y humanismo entre sus habitantes.


Países con enfrentamientos, tasas elevadas de inflación, nuevas enfermedades, desempleo y otras situaciones non gratas influyen para suministrar pesimismo en determinadas personas, sin embargo, hay quienes observan oportunidades de crecimiento, lo negativo tarde que temprano tiene que desaparecer, hay que aprender de lo que sucede en la búsqueda de nuestra felicidad, los jóvenes son el motor para que esto ocurra. Bien por ustedes.


El lunes pasado se celebró el Día del Estudiante, para ellos mi confianza y felicitación recordándoles las palabras del filósofo y economista británico John Stuart Mill: Al estudiante que nunca se le pide que haga lo que no puede, nunca hace lo que puede; pues eso.


aruedam@hotmail.com



“El estudiante que sigue aprendiendo por su cuenta, eso es lo que separa a los triunfadores de los que sólo hacen la tarea” Neil DeGrasse -

Las oportunidades que se presentan ante algún entorno ya sea por coyuntura o por condiciones normales, las fortalezas que tiene cada país o cada persona y las amenazas que ponen al descubierto debilidades que, desde luego, también se tienen, dan el marco para la construcción de una planeación estratégica en la búsqueda de estar a la altura en este escenario de competencia global.


La pandemia que originó el virus denominado “Covid” y que trajo a todo el mundo en jaque hizo que modificáramos nuestra manera de convivir con los demás, nuestra dinámica de trabajo y por supuesto cambió la forma de llevar a cabo la educación tanto para maestros como para alumnos. Tuvimos que compartir más tiempo con el ciberespacio, la modalidad virtual llegó a su máxima expresión y en buena medida parte de ella se quedará para siempre y no es que el mundo digital no estuviera en nuestras actividades antes de los tiempos de aislamiento, sino que difícilmente se veía como forma indispensable para llevar a cabo nuestro diario vivir.


Hoy el metaverso, las aplicaciones telefónicas, los NFTs y la inteligencia artificial son ejemplos de conceptos que paulatinamente se introducen en nuestras acciones facilitándonos la vida. Los jóvenes modernos tienen la gran responsabilidad de encaminar el futuro del mundo haciendo buen uso de estas nuevas herramientas analógicas, la confianza en ellos prevalece. La barrera a la que se enfrenta nuestro país en este terreno es la gran brecha digital que se tiene entre los estados de la república donde unos tienen mayor posibilidad de acceso a las redes mientras otros muestran una marcada diferencia con limitaciones que caen en lo difícil de creer pero que representan una preocupante realidad.


Quienes impartimos clase en las universidades tenemos un firme compromiso para con los jóvenes estudiantes encaminando nuestros esfuerzos a que las futuras generaciones tengan su vista más allá de una formación profesional, la exigencia de estar a la vanguardia en este mundo que circula a una velocidad desenfrenada es una necesidad permanente que obliga al intelecto a comprender para actuar al respecto ante las nuevas expectativas de un mundo que requiere capacidad y humanismo entre sus habitantes.


Países con enfrentamientos, tasas elevadas de inflación, nuevas enfermedades, desempleo y otras situaciones non gratas influyen para suministrar pesimismo en determinadas personas, sin embargo, hay quienes observan oportunidades de crecimiento, lo negativo tarde que temprano tiene que desaparecer, hay que aprender de lo que sucede en la búsqueda de nuestra felicidad, los jóvenes son el motor para que esto ocurra. Bien por ustedes.


El lunes pasado se celebró el Día del Estudiante, para ellos mi confianza y felicitación recordándoles las palabras del filósofo y economista británico John Stuart Mill: Al estudiante que nunca se le pide que haga lo que no puede, nunca hace lo que puede; pues eso.


aruedam@hotmail.com