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La obesidad mórbida es la menos común pero la más peligrosa

  • Velvet González
  • en Chihuahua

La obesidad tipo tres o mórbida es la menos común pero la más peligrosa, pues puede involucrar no sólo enfermedades como diabetes y alta presión, sino además discapacidad pues impide que la persona se movilice, en ella intervienen desde malos hábitos, factores genéticos, ambientales, emocionales, hasta problemas psiquiátricos, así lo señaló Oscar Murillo Aldaco, especialista en medicina integral de la Secretaría de Salud.

El entrevistado enfatizó que Chihuahua continúa ocupando los primeros niveles de obesidad a nivel nacional, en el caso de la infantil es primer lugar en tanto que en la obesidad en adultos es segundo lugar.

“Esto lleva a alteraciones o enfermedades que van desde la diabetes, alta presión y que se acentúan si existen factores como mala alimentación, poca o nula actividad física y hacer una o dos comidas al día, pues esto provoca que se guarde el alimento en grasa, principalmente abdominal”.

El médico señaló que la dislipidemia es otra de las consecuencias de la obesidad, la cual es una alteración del colesterol y aumenta el riesgo de un infarto, por lo que es de suma importancia estar atentos a lo que se consume, y en caso de ser productos etiquetados ver las grasas saturadas, sodio, azúcares y carbohidratos, tomando en cuenta que los productos “light”  no significa que no traigan azúcar, como en el caso de los refrescos, sino que traen menos.

Oscar Murillo Aldaco dijo que el factor ocupacional es uno de los que más contribuyen a generar obesidad y sobrepeso, no sólo por el sedentarismo, sino que por las arduas jornadas laborales o exceso de actividades las personas optan por hacer una o dos comidas al día.

Dijo en el caso de la obesidad mórbida existen factores genéticos pero también influyen estilos de vida, dieta y hasta actos como los llamados “atracones”, además factores como el ambiental, emocionales y psiquiátricos.

Señaló que para el tratamiento de este tipo de obesidad es necesario no sólo dieta y actividad física, sino que en muchas ocasiones es necesario el suministro de medicamentos, los cuales sin embargo pueden llegar a ser adictivos, no tanto por la sustancia sino por aspectos psicológicos.

“En muchas ocasiones hay personas que ofrecen bajar de peso y suministran anfetaminas, pero no les dicen a los pacientes que se trata de estos productos, pues se los entregan en frascos o bolsas sin etiquetar y no se les informa que son medicamentos que provocan ansiedad; otro producto que se da son los diuréticos, que si bien hacen que la persona pierda agua por medio de la orina no necesariamente ayudan a bajar de peso”.