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Enraizado el narco en la sierra de Chihuahua, Sonora, Durango y Tamaulipas

  • Velvet González
  • en Chihuahua

Chihuahua, al igual que Sinaloa, Sonora, Durango y Tamaulipas, se caracterizan por ser las zonas más antiguas del país donde se ha dado la producción y tráfico de drogas, en estos lugares el narcotráfico tiene una historia de por lo menos 70 años y se ha enraizado tanto que es parte de la cultura local.

En muchas regiones del estado de Chihuahua los niños nacen y crecen rodeados de violencia e historias de traficantes, así lo muestra el estudio Jóvenes y Narcocultura elaborado por la subsecretaría federal de prevención y participación ciudadana.

El narcotráfico se ha enraizado tanto que es visto por la población como una forma de vida, sin cuestionar la ilegalidad de su carácter y la violencia que se le vincula.

Además de los estados fronterizos, resaltan comunidades de Michoacán y Guerrero, lo que en opinión de algunos investigadores como Luis Astorga, se explica porque son lugares donde el Estado no tiene presencia y han vivido un abandono social histórico

“A partir del honor se constituye una parte muy importante del sistema valoral del crimen organizado”, señala el estudio, el cual explica que la valentía, la lealtad familiar y de grupo, la protección y la venganza, son valores que caracterizan al narcotráfico.

Por ejemplo, la deslealtad o traición a los líderes o el intento de abandonar la organización, se castigan mediante la violencia física.

También forman parte del sistema de valores de la narcocultura, modelos de comportamiento caracterizados por un gran “anhelo de poder”, una búsqueda casi compulsiva de placer y prestigio social, de igual manera una visión fatalista del mundo o una “desvalorización de la vida”.

Los involucrados en el narcotráfico buscan vivir rápido, porque no hay un horizonte a largo plazo, viven con la idea de que los pueden matar en cualquier momento.