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Trump, una vergüenza para EU

  • Velvet González
  • en Chihuahua

Pese a autodefinirse como “republicana de hueso colorado” durante 32 años, la exsecretaria de Tesoro de Estados Unidos, Rosario Marín, afirmó no haber votado por el ahora presidente Donald Trump, a quien calificó como un líder que preocupa y desestabiliza al mundo.

“Es una verdadera lástima que Estados Unidos esté atravesando por este periodo con este presidente, es vergonzoso que tengamos a una persona como él siendo líder no sólo de Estados Unidos, sino por ende, líder del mundo”, señaló Rosario Marín, quien dijo, “el gobierno de Donald Trump se caracteriza por mensajes escandalosos e irracionales”.

Al referirse sobre el muro entre México y Estados Unidos, Rosario Marín dijo que se trató de una frase de campaña que Donald Trump usó y sigue usando para “despertar” a su público. “Estados Unidos tiene el derecho de construir un muro y lo han estado haciendo durante años porque tienen el derecho de cuidar sus fronteras, pero exigirle a tu país vecino que pague por él es insensato y descabellado y nunca va a suceder, pues no hay un mecanismo que obligue a hacerlo”, afirmó la entrevistada.

Originaria de la Ciudad de México, Rosario Marín se convirtió en la primera mujer inmigrante que llegó a ser tesorera de Estados Unidos durante el gobierno de George W. Bush, posición que señala, no fue buscada ni otorgada por ella misma, sino por lo que ella representaba.

“A raíz del nacimiento de Érick, mi hijo con síndrome de Down, supe que tenía que trabajar por las familias latinas que pasaban por esto mismo, y sé que por eso se me nombra, por lo que represento y a quién represento, a la mexicana inmigrante, madre de un niño con discapacidad que fue alcaldesa de una pequeña ciudad, a una persona que se levanta cada día por tratar de dejar un mundo mejor”.

EL PRESIDENTE de Estados Unidos (EU), Donald Trump

EL PRESIDENTE de Estados Unidos (EU), Donald Trump

SUS ORÍGENES

Rosario Marín es nacida en la Ciudad de México, al igual que sus padres y abuelos, donde vivió hasta los 14 años y concluyó la escuela secundaria, y luego, relata, como todos los inmigrantes, se fue a Estados Unidos por la necesidad económica, ya que su padre no podía sostener lo que en ese momento era una familia de cinco hijos y una esposa.

“Me fui por la misma razón por las que millones de personas han llegado a Estados Unidos, mi padre tenía un salario de obrero en una fábrica pero si mi papá no se hubiera ido a Estados Unidos, en México yo no hubiera terminado más que la secundaria”.

Recordó que en ese entonces, las compañías venían a México y contrataban a la gente y en ese entonces el consulado y la embajada daban la llamada “green card”, y esa fue la suerte de su familia, “qué bueno que existían esos proyectos porque tuve la fortuna de llegar a ese país con esos papeles”, asentó durante la entrevista al señalar que desafortunadamente mucha gente llega a ese país como indocumentados y sufren en el camino, y al llegar a Estados Unidos tienen además la zozobra de que los van a repatriar.

“No fue mi caso pero lo que puedo decir es que comparto el sentimiento de los dreamers porque ellos tampoco quieren irse, llegan allá porque los padres, la necesidad los hace irse por una circunstancia que es la necesidad”.

CHOQUE CULTURAL

Rosario Marín llegó a un país en el que además de no conocer el idioma, encontró choque cultural y donde se dio cuenta lo pobre que era realmente en México.

“Llego sin hablar inglés, pero además fue un choque cultural tremendo, ver el desperdicio de la comida por ejemplo, yo vengo de una familia muy pobre, mi mamá nos daba 60 centavos para el camión y sabíamos que era viernes porque nos daba un plato con arroz y un huevo encima, no había dinero”.

Agregó que en contraparte, en Estados Unidos pudo observar cómo se desperdiciaba la comida, las charolas enteras tiradas a la basura “y me acordaba de mis amigos en mi colonia, en la secundaria, donde todos estábamos ansiosos de comer algo y en Estados Unidos desperdiciándola”.

En Los Ángeles, California, acudió a la high school a los 15 años, pero primero estuvo en la junior high hasta llegar a los 15 años pese a haber concluido su educación secundaria en México, y en su llegada a Estados Unidos fue cuando aprendió por medio de un programa intenso el idioma inglés.

“Terminé la high school y me fui al colegio comunitario que me tomó cuatro años y lo hice en la noche porque tuve que empezar a trabajar porque ya había un sexto hermano y mis padres me explicaron que al casarme a mí me iban a mantener, el salario de mi padre ya no alcanzaba y tuve que empezar a trabajar tiempo completo y estudiar medio tiempo”.

A Rosario Marín nadie le dio una beca, el gobierno no le dio ayuda y ella terminó sus estudios por su propio trabajo, empezó a trabajar en los bancos como asistente de recepcionista, y para ese entonces estaba en la universidad, pero para ella eso no era suficiente pues quería más, por lo que posteriormente estudió la Licenciatura en Administración de Empresas que hizo en siete años, cuando realizarla toma cuatro, pues tenía que seguir trabajando.

Donald Trump ordenó hoy al Departamento de Comercio una investigación federal para determinar si el acero importado a Estados Unidos perjudica la seguridad nacional del país Foto: AP

Donald Trump ordenó hoy al Departamento de Comercio una investigación federal para determinar si el acero importado a Estados Unidos perjudica la seguridad nacional del país Foto: AP

EL NACIMIENTO QUE CAMBIÓ SU VIDA

El hecho que cambió la vida de Rosario Marín fue el nacimiento de su hijo Érick, un niño que nació con síndrome de Down y que la hizo caer en depresión, dejar su trabajo y la maestría que había comenzado, además de que, por ser quien más salario percibía y aportaba, ella y su esposo tuvieron que vender la casa.

“Toda mi vida se vino abajo, se acabó, mi vida como la tenía, quiero decir, porque me tenía que concentrar en mi hijo y con su esposo había muchos problemas”, relató Rosario, cuyo hijo enfrentó la muerte seis veces en los primeros cinco años de vida.

Después de tanto sufrimiento y noches largas, Rosario Marín formó una asociación para familias latinas con hijos con síndrome de Down, y de ahí se le comenzaron a abrir puertas para trabajar para el gobernador de California y poder cambiar las leyes de personas con discapacidades.

Durante 22 años Rosario Marín fungió en el Servicio Público de los Estados Unidos tanto en el nivel local, estatal como federal. Fue electa concejal de la ciudad de Huntington Park y eventualmente fue alcaldesa de la misma.

Durante la administración del expresidente George Bush, fue nombrada y confirmada por el Senado unánimemente como cuadragésima y primera tesorera de los Estados Unidos, convirtiéndose en la primera inmigrante mexicana en lograr esa posición.

“Antes de que Érick naciera había puesto mi proyecto de vida, quería tener mi propio plan, en el banco ir escalando, ser hasta dueña de banco, sabía mi historia, a dónde iba a viajar, cuántos hijos iba a tener, y ese plan de vida se tira a la basura, y ya no es nada de lo que iba a hacer”.

NUNCA BUSCÓ UNA POSICIÓN EN EL GOBIERNO

“Eventualmente no busqué ninguna posición, no andaba buscando qué hacer, el nacimiento de mi hijo fue parteaguas, antes planeaba y después no, desde entonces vivo la vida al día haciendo lo mejor que puedo hacer, porque la vida me cambia de un momento a otro y gracias a Dios todas estas oportunidades han llegado, no las he buscado, no he levantado la mano, me he concentrado en hacer mi trabajo hoy”, afirma la entrevistada.

Relata que a raíz del nacimiento de su hijo se dedicó a ser la abogada a favor de las personas con discapacidades y sus familias, lo que sin pensar, la llevó a la vida política, llegando a cambiar leyes para personas con discapacidad.

“Yo no sabía nada de política, sabía algo de gobierno pero es distinto, y creo que si lo hubiera querido hacer todo así, no hubiera pasado, me sucedieron una serie de cosas que si hubiera querido hacerlo no salen, pero pasaron”, relató.

Para Rosario Marín, los cargos que ha tenido en su vida política han sido por lo que representa, y asegura que el expresidente George Bush la escogió por ser la mexicana inmigrante madre de un niño con discapacidad, la alcaldesa de una pequeña ciudad y una persona que se levanta día con día para tratar de dejar un mundo mejor.

DONALD TRUMP, VERGONZOSO

“Es una verdadera lástima que Estados Unidos esté atravesando por este periodo con este presidente, es vergonzoso que tengamos a una persona como él siendo líder no sólo de EUA, porque por ende es líder del mundo”, aseguró Rosario Marín.

Manifestó, “cada semana las palabras de Trump son un escándalo, una tragedia, son mensajes irracionales, desestabilizantes“.

“Este señor no se percata que es el presidente de Estados Unidos, no le ha caído el 20 de que sus palabras pesan y estamos lidiando con una situación embarazosa, preocupante y desestabilizante”.

Agregó que en la política hay que proteger a amigos y trabajar contra enemigos, “él ha confundido quiénes son los amigos y quiénes son los enemigos, porque quienes son aliados hoy día están pensando que no se podrá colaborar como se había estado haciendo”.

Pese a autodefinirse como “republicana de hueso colorado” durante 32 años, la exsecretaria de Tesoro de Estados Unidos, Rosario Marín, afirmó no haber votado por el ahora presidente Donald Trump, a quien calificó como un líder que provoca lástima y vergüenza.

“Ni modo pero yo no voté por él, me lavo las manos, soy republicana de hueso colorado pero no sólo no voté por él, hice campaña en su contra e hice lo impensable, votar por un demócrata, por 32 años he sido republicana de hueso colorado, yo sé lo que es gobernar y este señor no tiene la menor idea de lo que es”.

Afirmó que pese a lo que él diga, Donald Trump perdió por voto popular, por 3 millones de votos, y sin embargo el colegio electoral eligió y ahí ganó.

Sobre el muro que se dice construirán entre Estados Unidos y México, “nosotros sabemos que hay un muro, el muro se ha estado construyendo por muchos años pero lo que el presidente quiere hacer es irracional y no hay justificación por tener una muralla china entre los dos países, pero además lo descabellado de la idea es que México tendría que pagar por eso”.

Asentó que Estados Unidos tiene el derecho de construir un muro y lo han estado haciendo durante años, porque tienen el derecho de cuidar sus fronteras, “pero exigirle a tu vecino país que pague por él es insensato y descabellado y nunca va a suceder, pues no hay un mecanismo que obligue a un vecino a pagar por las cuestiones del otro país” situación que dijo nunca va  a suceder pues sólo se trata de una estrategia de campaña para despertar a su público, que sigue usando, según el mismo Donald Trump.

Donald Trump, presidente de los EU Foto: Ilustrativa/AFP

Donald Trump, presidente de los EU Foto: Ilustrativa/AFP