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Quieren borrar estigma de corrupciòn y abuso de poder

  • David Piñon
  • en Chihuahua

Militantes del ala rebelde del PRI, anticipándose a la instalación del Consejo Político Estatal que hoy definirá el método de elección del nuevo dirigente, pidieron abrir el proceso a la militancia para borrar el estigma de corrupción y abuso de poder que les heredó el sexenio pasado y en general los 18 años que el Partido Revolucionario Institucional retuvo el Gobierno del Estado.

Los militantes que pretenden evitar una imposición, el tradicional “dedazo” al que se habituaron los priistas y que ahora pretenden desterrar, se reunieron para definir un posicionamiento que tratarán de presentar hoy en la reunión del consejo, a la que se espera la asistencia del dirigente nacional, Enrique Ochoa Reza o de un representante de alto nivel del CEN.

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Grupos rivales internos del PRI, unos antiguos aliados otros distanciados, fueron representados por más de 30 integrantes de lo que fue la “Planilla Blanca”, que sin éxito intentó registrarse para conformar el Consejo Político Estatal, entre ellos el exalcalde Marco Adán Quezada y quien fuera su director de Seguridad, Heliodoro Araiza; el diputado federal Alejandro Domínguez, el excoordinador estatal de la Tarahumara Miguel Ángel González y los exdiputados Teporaca Romero y Eloy García Tarín, quienes sostuvieron un encuentro de dos horas para analizar el planteamiento que presentarán hoy.

También acudieron el exdiputado y exsecretario del Tribunal Superior de Justicia, Fernando Mendoza Ruiz, los alcaldes de Guerrero y Namiquipa, Luis Fernando Chacón y Ramón Enríquez, síndicos y regidores de Guadalupe y Calvo, Jiménez, López y otros pequeños municipios que quedaron bajo gobierno priista, luego de la debacle electoral del año pasado.

Aunque en ausencia, en la reunión también pasaron lista a la senadora Lilia Merodio Reza, el diputado federal Alex Le Barón, la diputada local Rocío Reza y el exdiputado federal Maurilio Ochoa, quienes según los presentes también estuvieron de acuerdo en avalar el pronunciamiento con el que buscan que el PRI nacional reconsidere el método para elegir dirigente estatal, si es que por lo que ha mostrado el delegado del CEN, el exgobernador de Colima Fernando Moreno Peña, se pretende elegir desde el centro del país al líder estatal.

En la reunión, los “rebeldes”, como les dicen al interior del PRI, se quejaron de que primero fueron desatendidos por el enviado del Comité Ejecutivo Nacional, luego desde el mismo CEN les dijeron que Chihuahua no era importante para el PRI y que la dirigencia estatal se definiría hasta que pasara la elección en el Estado de México, que era la prioridad, por lo que los plazos se han extendido a un nivel inimaginable, con el riesgo de que el partido no esté preparado para enfrentar las elecciones del año 2018. De ahí la necesidad, dijeron, de hacerse escuchar, porque si no se cambian las cosas que tradicionalmente se han hecho al interior del PRI, no se pueden esperar resultados diferentes a los actuales, reducidos en el estado a 5 de 33 diputaciones, unos cuantos municipios poco significativos en población, poca regidurías y sindicaturas y desde luego sin la gubernatura, la cual César Duarte entregó al panista Javier Corral.

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Antes de pasar a una rueda de prensa para presentar el posicionamiento, los priistas se desahogaron y expusieron las penurias que padecen, con una dirigencia “torpe y sin rumbo”, un delegado nacional “cerrado y obtuso”, peor aún, dijeron, con pronósticos desfavorables para futuras elecciones, pese a que el PAN en el gobierno tampoco ha tenido éxito y enfrenta un desgaste políticamente rentable para el tricolor.

Reconocieron, ya sin miedo a regaños o reproches, que todo es producto de un sistema que los tuvo 18 años en el poder, en los que el gobernador en turno cambiaba dirigentes del PRI a su antojo, habiendo 14 presidentes del partido en ese lapso, desde Patricio Martínez, Reyes Baeza y hasta César Duarte, casi uno por año, algo que por mucho tiempo dio resultado, “seguir las instrucciones del primer priista del estado”, pero el modelo se agotó y la realidad golpeó en la cara al partido el año pasado, dejándole la lección de que deben hacer las cosas de forma diferente.

EL POSICIONAMIENTO DE LOS REBELDES

 Acabada la reunión privada de los disidentes tricolores, al mediodía encabezaron a una rueda de prensa en una mesa de herradura, con los expresidentes del PRI estatal a la cabeza: Alejandro Domínguez, Marco Adán Quezada y Miguel Ángel González, flanqueados por Heliodoro Araiza, Luis Fernando Chacón, Ramón Enríquez, Teporaca Romero, Eloy García, Fernando Mendoza, Javier López Arzate, Hugo Modesto, Rubén Espinoza y otros liderazgos.

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Cuidadosos de no figurar uno más que otro, siempre con la advertencia de que era un movimiento de la militancia del PRI, sin que alguno llevara el liderazgo absoluto del reclamo, los priistas comenzaron su encuentro con los reporteros.

“No buscamos enfrentarnos a la dirigencia estatal o nacional, queremos convencer de que necesitamos hacer las cosas de forma diferente a lo que hemos hecho”, dijo Domínguez, quien consideró que al PRI estatal le hace falta una dirigencia con la legitimidad suficiente, algo que sólo le dará la apertura a la militancia o de lo contrario quedará “rabona” a las necesidades que se tienen.

El exalcalde Quezada señaló que se debe entender el mensaje de las urnas del año pasado, con el que la ciudadanía reprobó a los priistas por el estigma del abuso de poder y corrupción con el que cargan, habiendo priistas con una condición moral respetable que no merecen los calificativos de corruptos y ladrones.

Miguel Ángel González, por su parte, consideró que la sesión del consejo político de hoy es el momento ideal de abrir a debate la propuesta de apertura a la militancia, para elegir al próximo dirigente, sin que nadie de los ahora aliados tome la batuta o la representación.

El ex diputado Eloy García Tarín hizo al final una reflexión sobre el fondo del planteamiento del ala “rebelde”, en el sentido de que la propuesta es que los militantes recuperen el partido, para que en vez de que domine la ortodoxia tricolor y se le pretenda simplemente dar un matiz de legalidad a la elección del nuevo dirigente, sean las bases las que tomen la decisión.

TENSIÓN POR REUNIONES SIMULTÁNEAS

Mientras el ala rebelde del PRI se reunía en un salón del Hotel Mirador, en la sede estatal del partido la dirigencia estatal encabezada por Liz Aguilera y Guillermo Dowell Delgado tenía un encuentro con los líderes y sectores del tricolor, para tener un acuerdo sobre los detalles de la instalación del nuevo Consejo Político Estatal y el método de elección que habrá de decidirse para elegir, en los siguientes días, al nuevo presidente y secretaria general.

Hasta el mediodía, según lo que reportaban del interior, no había acuerdo sobre cuál método sería ideal de los tres que marcan los estatutos: consulta directa a las bases, votación de consejeros políticos o asamblea de delegados, qué en resumen pueden considerarse como una elección abierta, una semi abierta y una cerrada, respectivamente, siendo la última la que representa la mayor garantía para la cúpula del tricolor de mantener el control del proceso.

En la reunión de la dirigencia priista también se manejaron los detalles de la sesión a la que se ha convocado para hoy, para la instalación del Consejo Político Estatal y la orden del día, que contempla un mensaje al final del encuentro del dirigente nacional Enrique Ochoa Reza.

Los dos encuentros al mismo tiempo, uno de la cúpula que busca mantener el orden de un proceso tradicional priista y otro de la abierta disidencia que quiere tener intervención en la sesión del Consejo Político Estatal, donde todos los discursos son homogéneos, generaron tensión en el ambiente, en la víspera de la reunión que por meses han demandado los militantes, para hacer el cambio de la dirigencia.

AGUAS CON LOS QUE DEJAN ENTRAR AL CONSEJO

 Por la tarde, los priistas tenían la versión de que la secretaria general del PRI, Liz Aguilera, había comenzado a enviar instrucciones de impedir el ingreso a varios consejeros estatales, principalmente los que conforman el ala “rebelde”, por la probable intención de que buscarían “reventar” la reunión del Consejo Político Estatal.

“Sería una tontería que nos lo impidieran, ya hemos dicho que no vamos a pelearnos con los dirigentes, sólo queremos que se nos escuche”, dijo uno de los integrantes del grupo disidente.

Si las tensiones crecen y derivan en conflictos más evidentes, eso se sabrá hasta hoy. Por lo pronto la orden del día aprobada marca el comienzo a las 9 de la mañana, para el registro de los consejeros políticos asistentes. La reunión comenzará a las 11:00 horas, aunque todo puede cambiar por los caprichos de la agenda del CEN, se tiene previsto el comienzo de la llegada de los personajes más representativos del tricolor a partir de las 10.

Tras el pase de lista y la declaratoria del quórum legal, se instalará la sesión del CPE, se aprobará la orden del día y el acta de la última sesión, para luego dar paso a un homenaje a don Luis Fuentes Molinar, ex dirigente estatal del PRI que recién falleció hace una semana.

Luego la Comisión Estatal de Procesos Internos dará su informe sobre la elección de integrantes del Consejo Político Estatal para el periodo 2017-2020, que se dio entre sobresaltos y roces entre militancia y dirigentes. Los nuevos consejeros rendirán protesta como tales y luego vendrá uno de los puntos álgidos: determinar el método para elegir dirigente estatal.

Concluido el punto, se aprobará la solicitud al Comité Ejecutivo Nacional para el acuerdo de sanción del método elegido y para emitir a la brevedad la convocatoria para elegir a la dirigencia estatal, que se esperaría para mañana lunes o el martes, para tener una elección de dirigente en dos o tres semanas, también se aprobará un tope de gastos de proselitismo para los aspirantes al cargo.

Para finalizar, vendría el punto de asuntos generales y un mensaje y clausura de la sesión por parte del dirigente nacional.

Hasta ayer no estaba definido el lugar para hablar que tendrían los que conforman el ala rebelde, pero debería hacerse antes de que el nuevo consejo tome las decisiones.