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¡Agua potable y cañonazos…!

  • Pablo Bernach

 

En innumerables colonias en esta ciudad, sin distinciones en esta ocasión si son de la periferia o residenciales, el agua potable llega a cuentagotas a las casas o de plano tiene días o semanas sin llegar. Estamos ante tal vez el mayor de los fracasos de los gobiernos del PRI por irresponsabilidad y corrupción de los últimos gobernadores, especialmente de César Duarte.

Nadie importante en Chihuahua, y me refiero tanto a los políticos famosos, los altos funcionarios del gobierno, los directivos y presidentes de las cámaras empresariales y los colegios de profesionistas, se puede excusar de que ignoraba las terribles circunstancias en que operaron tanto la Junta Central de Agua como la Junta Municipal de Agua de Chihuahua, donde sus ingenieros llegaron a tener que pagar de su bolsillo la impresión de los planos que utilizaban para poder realizar su trabajo.

Actualmente las tuberías de toda la ciudad tienen parches improvisados o de muy mala calidad, así como las válvulas y otros equipos fueron reparados durante el último gobierno con refacciones usadas que previamente habían sido retiradas de la red hidráulica de la ciudad, pero que, ante la suspensión del crédito por parte de los proveedores, les hicieron una manita de gato y fueron reinstaladas.

Resultaría pertinente y para dar ejemplo, que los ciudadanos y las familias que hoy sufren la falta de agua potable, realizaran una multitudinaria manifestación en el domicilio empresarial o personal de Maurilio Ochoa, quien como presidente de la Junta Municipal de Agua solapó todas las tarugadas e irregularidades que el gobierno de César Duarte hizo en materia de agua potable y drenaje en la ciudad de Chihuahua.

Dentro de las anécdotas de la Revolución Mexicana están los famosos cañonazos del presidente Álvaro Obregón, ante los cuales ningún grillo se resistía. Eran cañonazos de 50,000.00 morlacos de los años 30 y usted, mi estimado lector, pensará que los políticos de aquellos tiempos estaban en oferta y baratos, comparados con los políticos actuales, donde varios medios de comunicación informaban el jueves de esta semana que César Duarte para conseguir que a ninguno de sus diputados locales tricolores le temblara el dedo a la hora de aprobar la última bursatilización de su gobierno por 6,000 millones de pesos, pues a cada dedito levantado le tocó un milloncejo.

Pero no se me vaya a confundir, los cañonazos del manco presidente Obregón eran de 1,000 centenarios, porque la denominación de cada centenario es de $50.00 pero oro, y en la actualidad cada centenario vale más menos $30,000.00, por lo tanto, los cañonazos de Obregón eran de 30 millones. Así que, viendo las cosas desde esta perspectiva, según la historia del testigo protegido, en Chihuahua convencer diputados locales tricolores salió mucho más barato, bastó con un resorterazo de a millón.

Por último, Chihuahua no puede seguir permitiéndose la irresponsabilidad y el descuido de dejar solamente en manos de grillos el manejo y futuro del agua en el estado. En Texas existe un organismo donde participan el gobierno y los sectores productivos y sociales, el cual se encarga de vigilar y administrar el vital líquido, y realiza un seguimiento puntual de los niveles de los mantos freáticos de cada pozo y el consumo cotidiano del agua, imponiendo con frecuencia vedas parciales y totales en condados específicos, para cuidar y preservar el agua para las futuras generaciones.