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CUANDO UNO ES MÁS QUE 99

  • Javier Félix Muñoz

“La victoria de la Revolución Bolivariana, no es solo la victoria del pueblo venezolano, es la victoria del pueblo latinoamericano contra el imperialismo”

Lula, expresidente de Brasil.

La Organización de las Naciones Unidas en su programa para el desarrollo, PNUD-ONU, elaboró un estudio denominado: “Mecanismos de cambios constitucionales en el mundo, análisis de experiencias de asambleas constituyentes”; este informe nos dice que en los últimos 25 años, en el mundo se han producido 100 asambleas constituyentes, 100 constituciones. ¿Por qué la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela se convirtió en “trending topic” mundial y las otras 99 pasaron desapercibidas? En mi opinión hay una respuesta muy simple, la ANC y los acuerdos que tomen sí afectan los intereses estratégicos del imperio USA-OTAN de las trasnacionales, las otras 99 no.

No sólo es la importancia de los recursos naturales de Venezuela, el tener las mayores reservas petroleras del mundo es el ejemplo político, la Revolución Bolivariana, en el cual la soberanía nacional y el poder popular dejan de ser sólo frases de discursos, para convertirse en instrumentos efectivos del poder ciudadano.

En los primeros días la ANC:

  1. Destituyó a la fiscal general de la República Bolivariana de Venezuela Luisa Ortega Díaz por corrupta, tapadera de crímenes de odio y cómplice del imperio.
  2. Nombró en su lugar como fiscal general a Tarek William Saab.
  3. Nombró una Comisión de la Verdad, la Justicia, reparación de daños a víctimas y la paz para que investigue de 1999 al 2017, y se sancione conforme a la ley a quien corresponda, por los crímenes de odio e intolerancia política.

En México rumbo al 18, buena falta nos hace una Asamblea Nacional Constituyente; Cuauhtémoc Cárdenas tiene algunos años que planteó este tema, el obispo Raúl Vera (ORV) también lo ha puesto sobre la mesa de debate e incluso con más contundencia asegura que: “ya es hora de que el pueblo hable para acabar con los gobiernos, que sólo buscan enriquecerse y que están dejando a un país despedazado y sin futuro”.

En alguna ocasión asistí a una misa del ORV, que celebró en la ciudad de Chihuahua, en el Templo de San Francisco de Asís, el cual parecía más bien un mitin político; el ORV criticó duramente el régimen de gobierno en México, su sistemática violación a los derechos humanos, su autoritarismo.

Sostiene ORV que:

  1. En México la población en general sigue sumida en la pobreza y cada día su situación es peor.
  2. Como ciudadano mexicano quiere una nueva Constitución política que obligue a las autoridades y políticos a cumplir cabalmente con sus responsabilidades.
  3. Que la ANC de México sólo será posible con una participación de 60 o 70% de la ciudadanía que participe en forma organizada y consciente.
  4. Que en 30 estados de la república existan comités de promoción de un Congreso Constituyente ciudadano y popular.
  5. Que la nueva Constitución debe surgir mediante el diálogo con el pueblo y que desde luego, incluya a las comunidades indígenas.
  6. México debe asumir el referéndum, el plebiscito, la consulta popular, la revocación de mandato, es decir, pasar de una democracia “representativa” que ya agotó sus posibilidades, a una democracia participativa al servicio de la mayoría, en donde el papel protagónico lo desempeña el pueblo organizado, no una cúpula de poderes fácticos al servicio de una élite de la población y las trasnacionales, como sucede actualmente en México.

El primer requisito de una Constitución democrática es que no sea un número reducido de diputados y senadores quien la discuta y la apruebe, sino que sea objeto de una amplia discusión en la base y sea aceptada o rechazada mediante un referéndum nacional, en donde la ciudadanía en general diga sí o no a la nueva Constitución.

Quienes critican la participación de obispos como Raúl Vera en la política de México, como si no fueran ciudadanos mexicanos, olvidan nuestra historia, olvidan a Miguel Hidalgo, principal dirigente de la Independencia nacional en su lucha contra el imperio español; olvidan a Morelos, olvidan los Sentimientos de la Nación.

Mi más amplia solidaridad con el sacerdote jesuita Javier Ávila, mejor conocido como el Pato, a quien debemos reconocer que fue de las primeras voces en el estado en protestar con energía por la violación de los derechos humanos en la sierra de Chihuahua. El Pato y Camilo Daniel, junto a Dizan Vázquez, son ejemplo no sólo de guías espirituales, sino de defensores de los derechos humanos y de la democracia, como lo fue en su tiempo el obispo Adalberto Almeida. Los obispos que han sido tapadera de atrocidades, no fueron criticados en su tiempo ni lo son ahora, por quienes atacan a la parte de la jerarquía eclesiástica que se pone del lado del pueblo.

Traicionar a los pobres es traicionar a Cristo.

 

Javier Félix Muñoz

Otros artículos del autor: https://www.elheraldodechihuahua.com.mx/columnistas/javier-felix-munoz

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