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De microfinanzas, a deuda, a traición a la patria

  • Sergio Armendáriz Chaparro

Sí. No me queda duda que el temor mal infundido para hablar de finanzas a los micro y pequeños empresarios ha ocasionado un quietismo de opinión por parte de este activo motor de la economía.

Las finanzas, que si bien es toda una ciencia, también hay que entender que también los microempresarios las aplican para subsistir, desarrollarse y crecer. El temor o tabú de “ustedes qué van a saber” es tan falso como suponer que los que manejan las macrofinanzas sí lo saben.

A las pruebas nos podemos remitir: ¿Cómo están las finanzas del país? ¿Cómo están las finanzas de los bancos que nos han llevado a la quiebra? ¿Las empresas transnacionales que ponen de rodillas las economías mundiales? Las sencillas clases de una economía familiar son en la práctica las mejores finanzas que se viven a diario.

Razonamientos básicos: si su negocio consiguió un crédito por un millón de pesos a una tasa del 17% anual, y lo visita otro banco y le dice, “vente con nosotros con todo y tu deuda y te bajamos el interés al 12%. Si deseas te ampliamos el plazo, te quitamos comisiones, penalizaciones por pagos anticipados, depósitos en garantía, etc., etc.”.

¿Qué haría usted?… Me imagino que primero decir que esa pregunta ni se pregunta… y luego por supuesto cambiarse de banco para mejorar las condiciones de su negocio y tener ahorros importantes en los pagos de futuros de intereses, así como para tener más liquidez al ampliar el plazo del crédito. ¿Le creció la deuda? No, sigue debiendo el millón de pesos.

¿Qué parte no entenderían los que dicen representarnos en el Congreso del Estado cuando se les presenta este mismo escenario con la hiperdeuda que se tiene? ¿Creen que se necesiten más explicaciones? Porque si así es con el ejemplo de arriba hasta la señora de la tienda de la esquina más modesta les puede explicar con manzanas.

Todo el rollo que describen “no han hecho la tarea de cabildeo, no está claro el objeto de la deuda, no se ponen de acuerdo las fracciones, son revanchas, etc., etc.”, no son creíbles como tal.

Yo les haré una modesta prueba de opciones múltiples. ¿Por qué no aprobaron algunos diputados, que no legisladores (les queda grande la función de legislar), la reestructura de la deuda? A) No les aprobó su partido. B) Es un chantaje para obtener algunos o muchos privilegios por parte del gobierno. C) Esperan que se les pague un “bono o comisión” por su aprobación. D) Los bancos que tienen los créditos caros no los quieren soltar y mejor sueltan gratificaciones a los influenciables diputados.

¿Qué opción seleccionó? Una, dos… o todas.

Antes de enviar este artículo hice la “prueba” a un grupo con el que trabajo y unánimemente seleccionaron todas las opciones ¡Qué vergüenza que este sea el concepto de la sociedad de los que dicen representarnos para bien!

Por eso, antes de finalizar creo que ya la siguiente etapa en la reforma política (que no  le veo ni principio ni fin) se incluyan los juicios por traición a la patria en actuaciones que van en contra no sólo de un estado, sino del país entero.