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Las elecciones estatales del 2017, ¿un preámbulo del 2018?

  • Eduardo Fernández

El 3 de abril iniciaron oficialmente las campañas para elegir gobernadores en tres entidades: Estado de México, Coahuila y Nayarit. Las elecciones en el Estado de México se consideran como el anticipo de lo que serán las presidenciales del 2018.

En los pasados comicios del Estado de México en el 2011, considerado como “la joya de la corona”, Eruviel Ávila triunfó sin problema con una incuestionable mayoría. De acuerdo a los analistas, fue el pase automático para que el entonces gobernador Enrique Peña Nieto se convirtiera en el candidato presidencial del PRI.

El actual gobernador de Edomex no era el candidato de Peña Nieto, pues se inclinaba por su pariente lejano pero cercano políticamente Alfredo del Mazo, el cual ahora es el aspirante priista para suceder a Eruviel en la gubernatura.

Del Mazo no tiene un escenario como el de Ávila, pues el desgaste del actual Gobierno federal y el incremento de los problemas (como la inseguridad) en la entidad son factores adversos. Las encuestas arrojan que el 80 por ciento de los entrevistados no votarían por el PRI, aunque a la vez la mayoría considera que el vencedor será el partido tricolor.

El declive priista intenta ser aprovechado por la oposición, la cual presenta dos mujeres competitivas que pueden poner en serios problemas a Del Mazo: Delfina Gómez, de Morena, y Josefina Vázquez Mota, por el PAN.

La mayoría de los sondeos ubican a las damas en empate técnico con el priista, por lo que el resultado de las votaciones dependerá de las estrategias que desplieguen los partidos en los dos meses que durarán las campañas.

El clima político parecería ser afín al cambio después de 90 años sin alternancia, pero el problema de los opositores sería la fragmentación del voto, pues además contendería el candidato del PRD que podría incidir en los resultados pues tendría un 10 o 12 por ciento de los sufragios.

En Coahuila se volverá a dar la batalla entre los Moreira versus Riquelme y el PAN con el mismo candidato que enfrentara a Rubén Moreira, actual gobernador. La oportunidad panista depende de que los dos hermanos continúen peleados y la división los debilite, además del hartazgo de los coahuilenses por la permanencia del clan Moreira.

El profesor bailador, Humberto Moreira, pretende regresar a la arena política ahora como diputado local promovido por el Partido Joven, el cual al parecer formó para poder ser candidato pues el PRI Estatal (o sea su hermano el gobernador) le negó la candidatura.

En Nayarit se le complican las cosas al actual gobernador priista, pues su fiscal fue arrestado en Estados Unidos y sujeto a proceso por narcotraficante. Tal coyuntura podría ser aprovechada por Layín, el actual alcalde de San Blas que “robó poquito”, para ser electo como candidato independiente.

Los resultados de estas elecciones que se efectuarán en el mes de junio sin lugar a dudas influirán en el desarrollo de las candidaturas presidenciales que serían definidas en este año. La sobrevivencia del régimen peñista dependerá sobre todo de lo que suceda en Edomex, estado que le sirvió de plataforma para llegar a la Presidencia de la República y ahora se podría convertir en su Waterloo.