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¿Se merece México 10 partidos del Mundial 2026?

  • Alejandro Rueda

“El futuro no se desea, se merece”

  • Zafón –

En el Mundial de Futbol de 1970 que se llevó a cabo en nuestro país a quien ahora escribe le faltaban escasos meses para arribar al mundo terrenal, así es que el famoso partido del siglo entre Italia y Brasil en la final de la copa lo disfruté años después por las repeticiones en la televisión y hoy en día por el Internet. Para México 86, en plena adolescencia, no me despegaba de la tele no precisamente para ver los partidos de futbol, sino para deleitarme la pupila con la Chiquitibum, que tras anunciar una bebida espumosa bailaba sensualmente en las tribunas del estadio. En ese año la justa deportiva representó una gran oportunidad para reposicionar a nuestro país ante el mundo, ya que el sismo de septiembre del 85 había acabado con gran parte de la ciudad y la economía se tambaleó al unísono. Ante la declinación de Colombia para realizar el mundial argumentando imposibilidad para cumplir con las exigencias que la FIFA establecía para ser país anfitrión, el organismo evalúo a México determinando que, pese a las consecuencias del temblor, la infraestructura tanto hotelera como deportiva estaban en buenas condiciones, así es que el país azteca se convertía en el primero en albergar dos ocasiones una copa mundial de futbol, en esta ocasión la selección argentina fue la triunfadora.

La globalización y la sobrepoblación son dos elementos que hoy en día hacen que los requerimientos para un país que busque la sede de una copa mundial sean más específicos y estrictos. Los dos mundiales anteriores en México se llevaron a cabo porque se podía; hoy en día, aunque nos duela, simplemente no se puede, así es  que para el 2026 nuestro país está buscando celebrar la copa en conjunto con Estados Unidos y Canadá, y aunque sólo diez de los ochenta encuentros serían en nuestro país, la Federación Mexicana buscará que el partido inaugural sea en el Estadio Azteca y de lograrse esto creo que sería una grata noticia, ya que si los vecinos del norte quisieran organizar la copa solitos, por supuesto que lo pueden hacer y esto nos dejaría sin la posibilidad de una alegría futbolera aunque sólo nos toque una rebanada pequeña del pastel. Hay quienes ven la noticia como una desventaja para México, incluso hay comentaristas que sienten una burla esta decisión tripartita donde el mayor favorecido será EU y que México y Canadá recibirán un pequeño premio de consuelo por ser grandes en la Concacaf pero pequeños en capacidad económica – deportiva.

Mientras los compatriotas expertos del futbol polemizan al respecto una señora detiene su camioneta en doble fila esperando al hijo que fue por las tortillas y ocasionando un caos vehicular que parece no importarle; al mismo tiempo un joven decide pasarse el semáforo en luz roja, con lo que casi ocasiona un accidente de dimensiones desastrosas, y todavía el irresponsable conductor se va mentando ma… a todo mundo. Por otro lado, Juan lleva más de seis meses desde que lo desemplearon y no encuentra trabajo que le permita generar un módico sueldo para darle de mal comer a su familia. ¿Y nosotros con la mente en el mundial del 2026?

¿Saben qué? Pensándola bien, 10 partidos en México se me hacen mucho, ¿o no?

Hasta la próxima.

   aruedam@hotmail.com