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Ya cayó el primero de los gemelos Duarte

  • Alejandro Seyffert

Comentando con un compañero la situación política, económica y de inseguridad que padecemos en el país, me decía que le causaba una gran pena que nuestra patria con grandes riquezas culturales, naturales, históricas, folklóricas entre muchas otras más, a las cuales yo me referí en alguna de mis colaboraciones anteriores, tengamos a nuestro querido país “al borde del precipicio”.

Vino a mi mente esta reflexión por la reciente captura del ex gobernador del estado de Veracruz que se encontraba refugiado en Guatemala y ya se prepara para su extradición a México, donde será sometido al debido proceso, si no es que lo defiendan distinguidos abogados, desde luego, afines al PRI; me decía el compañero que en el ADN de la mayoría de los priistas está el gen de la corrupción. En el programa de Eduardo Ruiz Healy se trató el asunto de la aprehensión del ex gobernador de Veracruz y a propósito, aparecían fotografías del presidente Enrique Peña Nieto rodeado de todos los gobernadores al principio de su mandato, en los que figuraban desde luego, “los gemelos Duarte”, uno de ellos el ex gobernador de Chihuahua César Horacio Duarte Jáquez, todavía prófugo de la justicia y del cual se espera que pronto sea llevado ante la justicia. Además de los dos gobernadores señalados aparecen muchos otros que deberán recibir el castigo que se merecen, como el ex gobernador de Tamaulipas, que se encuentra refugiado en Italia por haber defraudado a su estado y al país. El presidente mismo ha mostrado que, además de ser un ignorante, es un corrupto, lo que se demuestra con la “casa blanca” de Las Lomas, cuyo costo es de seis millones de dólares, y muchas propiedades más en diversas partes del país, entre ellas una en Ixtapan de la Sal y un costoso departamento en Miami a nombre de su esposa.

Da pena que la clase política abuse del poder, con lo que se enriquece en forma ilícita, cuando más del 50% de los mexicanos viven en pobreza, muchos de ellos en pobreza alimentaria; estas observaciones ya las he escrito en algunas de  mis colaboraciones anteriores y coinciden con las del compañero con el que estaba platicando.

Me decía mi amigo que no se explicaba por qué los “gemelos Duarte”, que como gobernadores de sus respectivos estados ganaban lo suficiente para vivir cómodamente y hasta con lujos,  decidieron acrecentar sus fortunas en forma ilegal y ahora se van a enfrentar a la justicia y seguramente perderán muchos de sus bienes mal habidos y pasarán en prisión buena parte de lo que les resta de su vida; la ambición del poder y de las riquezas los llevó a esa situación.

Qué diferencia con la forma de vida del ex presidente de Uruguay José Mujica, que vivía en una humilde “chacra” cercana a la capital de su país y que llegaba al Palacio de Gobierno en un humilde vochito que él mismo conducía.

Me comentaba el compañero que había leído un artículo interesante del escritor, periodista y politólogo Francisco Martín Moreno intitulado “Por qué no votaré por López Obrador”, y en él se refiere a los múltiples actos de corrupción en los que ha participado el candidato a la Presidencia de la República durante ya más de 16 años; lamentablemente muchos de los jóvenes que desconocen su trayectoria política probablemente votarán por él, lo cual sería un desastre para nuestro país de ganar las elecciones en el 2018. Ojalá que muchos estén de acuerdo con el autor del artículo al que me refiero.

La plática se prolongó demasiado, pero es inevitable comentar la situación política en la que vive nuestro país.