imagotipo

Barriadas en el centro y el jefe Salvador Cobos

Buenos días, estimados amigos, lectores de El Heraldo de Chihuahua y de Crónicas Urbanas, reciban bendiciones. Hoy caminaremos por el centro de la ciudad por aquellos años cincuenta del siglo pasado, donde entraremos en la vida de las barriadas que estaban muy cerca del primer cuadro. Asimismo, rescataremos una entrevista realizada con uno de los comandantes de bomberos que dejaron huella en la capital, el famosísimo Salvador Cobos, por lo que espero sea de su interés. Recuerden: ¡Esta sección es de colección!

Oscar A. Viramontes Olivas
El Heraldo de Chihuahua

Empezamos nuestro recorrido a unos cuantos metros de la céntrica capital de Chihuahua, caminando hacia la avenida Juárez, una de las arterias que forman parte de la columna vertebral de las vialidades de la ciudad, la cual abarca amplios sectores donde se incluyen algunas barriadas como aquellas de los años cincuenta donde acariciaba al Puerto de San Pedro, los distintos mercados donde el bullicio de la gente diariamente se escucha en la compra de mercancías en el Reforma, el Combate y el del Hoyo. En esas calles donde pululan las diferentes expresiones urbanas que se incluyen dentro de una población heterogénea.

Humo y dolor por cada rincón, donde los dramas se ven y se tienen a primera vista; donde la pobreza y miseria se hacen notar en algunos rincones donde cruza la Juárez con otros sectores. Por un lado, se perciben los olores a fritangas a una buena distancia, donde los puestos de taquitos que son una ficción alimenticia y una verdad que enferma.

En esas calles donde la basura y la inmundicia se acumulan como parte del bullicio de los mercados se encuentran también los tradicionales borrachines, cuyos espectáculos callejeros eran un entretenimiento para chicos y grandes por las chistosadas que expresan con sus formas de escandalizar junto con la botella de tequila en mano, hacen alarde de un falso machismo. Calles retorcidas en un rictus de dolor que conducen al fango social y al lado de charcas inmundas. Chiquillos que juegan en las calles obscuras de casas que en ocasiones están en malas condiciones y en donde frecuentemente se escuchan palabras de grueso calibre, apuntando ya aires de suficiencia y remedando a sus héroes sofisticados del cine. Hoy por fortuna todavía en esos barrios de la ciudad muy cercanos o anexos al centro, se observan chiquillos que juegan a la “víbora, víbora de la mar”, porque en sus corazones no se encuentra todavía el virus de la maldad que emponzoña a una gran mayoría de la juventud. Domingo en la noche, bocinazo de un automóvil en cuyo interior va una mujer enfundada en un traje que como su dueña, ha visto ya pasar sus mejores días. Eructo de alcohol antes de preguntar cuánto le debe al taxista y luego el camino por la calle sinuosa que se pierde en el arroyo de la Canoa (hoy el bulevar Díaz Ordaz), bueno cuando todavía no estaba canalizado.

Una voz ruidosa suena a todo volumen como si fuera el disco rayado de un gangoso que habla de cuatro balazos que se habían escuchado por la mañana. Los guapos del barrio también se apoderan de las esquinas e inician una sinfónica de silbidos, los cuales llamarán a su damisela o al resto de los pandilleros para el atraco ya planeado. No se sabe de la gente de bien que también la hay allí, los cuales tiemblan entre nubes de polvo y olores de fritangas con una niña que atiende el puesto en el que se venden tripitas. Diez años a lo más, ya sabe rellenar esos tacos de verdura de olvidada lozanía y carne molida de dudosa higiene. Un trío de beodos devoran los tacos, los cuales se chupan sin recato los dedos negros de mugre. Más adelante, muy cerca del barrio de “Los Álamos”, ahí por donde cruza un arroyuelo, los chiquillos juegan a los bandidos y policías utilizando pistolas de juguete que el día de mañana serán de verdad; en las casas se escuchan los aullidos de las mujeres que discuten a grito pelado con el marido que para variar llegó ebrio como de costumbre y ante la presencia de todos los chamacos de casa.

Barrios que son todos ricos en tradiciones pero que poco a poco ya no están encajando en una ciudad que cada vez se moderniza a partir de un ritmo acelerado rumbo al progreso que se percibe en los cuatro puntos cardinales dentro del primer cuadro. Sin embargo la suciedad, la obscuridad, las plagas de todas, danzan al compás estridente del rocanrol y en la distancia el ulular de la ambulancia pone la carne de gallina con su sostenido llorar a decenas de ciudadanos que ya están refugiados en sus casas. Quizá alguna vez surja de la barriada chihuahuense, la que se debate entre la pobreza material, el humo de fritangas y la música mecánica en cantinuchas de tercera, de nombres raros en medio del barrio entre calles limpias y casas dignas. Mientras tanto, a unos cuantos metros de la orgullosa y transitada avenida Juárez, seguirá moviéndose una población que vive en un ambiente contaminado y sucio, pero que poco a poco ha ido recobrando el resplandor que merece, ¿no lo creen?

Los bomberos de la ciudad. Sin duda uno de los servicios municipales más importantes, junto con la seguridad pública, es el Honorable Cuerpo de Bomberos. Los heroicos “tragahumo”, como popularmente les llaman, prestan un verdadero pero humanitario servicio a la ciudad donde viven. Y en esta ocasión, y buscando entre los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas, nos encontramos con una entrevista hecha a un personaje que hizo historia en por lo menos tres décadas en la ciudad de Chihuahua y me refiero al famosísimo comandante Salvador Cobos, quien comenta en 1957 sobre la situación de su corporación en aquellos tranquilos años. También conocido como Chava, así le decían de cariño sus amigos y compañeros, comenta: “Tengo un equipo completo, ya que he estado al pie del cañón durante muchos años al pendiente de esta noble institución. Recuerdo que en el año 1941 llegaron dos máquinas de 500 galones por minuto, con ella se dio batería a los voraces incendios durante mucho tiempo, como el registrado el sábado 22 de junio de 1941 a las 16:00 horas cuando el Palacio de Gobierno se empezó a quemar y donde intervenimos durante más de doce horas, lo cual fue muy lamentable para los chihuahuenses. Además otro incendió que puedo citar y que fue muy tremendo, es el que se inició por el lado de la calle Cuarta, entre Juárez y Doblado, donde inmediatamente los guardianes nos dieron aviso y con urgencia que el caso requería, nos trasladamos a bordo de nuestras máquinas, la número uno y dos, tripuladas respectivamente por los capitanes Alfonso Ramírez y Francisco Flores, quienes iban al frente de todo el cuerpo de los heroicos tragahumos a mi mando. El señor Raúl San Martín, quien vigilaba el sector del citado mercado, nos informaba de los detalles sucedidos donde perdió la vida el velador don Lupito Sánchez que todas las noches permanecía dentro del edificio en 1956.

“Las necesidades de la población que cada eran mayores y en donde se carecía de lo necesario por el Cuerpo de Bomberos para responderle en caso de algún siniestro, por fin nos llegaría la ayuda al ser dotados de otra máquina apagadora de 750 galones, comprándose dicha máquina en 1957. La última apagadora llegaría a Chihuahua el 1 de mayo de 1959 y fue comprada en el periodo administrativo de don Carlos Stege. Además, se nos dotó de todo el material necesario y herramientas apropiadas para el trabajo: trajes especiales que protegen contra el fuego, extintores de mano para apagar incendios incipientes, hachas, palas y un sinfín de equipo que es indispensable para que un cuerpo de bomberos pueda dar rendimiento necesario. Por lo que respecta al material humano, lo integran el jefe, un capitán, cuatro maquinistas y cinco bomberos. Todos los integrantes son especialistas en alguno oficio, los que siempre desarrollaron magníficos trabajos de mecánica automotriz; otros eran soldadores muy competentes ya que saben de enderezado de carrocerías y hay también muy buenos pintores de éstas. Naturalmente que para todo esto es para tener a las maquinas en perfectas condiciones, siempre al centavo y bien presentadas, listas para cualquier emergencia y que en ocasiones tenemos hasta tres salidas al día.

“Las apagadoras, las que causan la admiración de todos, especialmente de los chiquillos, cuentan con sus potentes bombas y su juego completo de mangueras, una de ellas es una enorme máquina que desplaza cerca de 20 metros y en su parte trasera lleva otro volante para ayudar al que maneja; al frente cuenta con escaleras que pueden alcanzar una altura de 45 pies o sea 13.716 metros, son hidráulicas y trabajan mecánicamente también. Su potente bomba lanza chorros de agua de 40 pies (12.192 metros) de altura y como las otras máquinas pueden acoplarse a los hidrantes que en número de 270 hay diseminados por toda la ciudad, pero también las acoplamos para extraer agua de albercas o cualquier charco a donde haya agua. El resultado es siempre el chorro de agua que en muchas ocasiones ha evitado mayores consecuencias en los siempre voraces incendios. Pero no crean ustedes que los bomberos solamente participan en la extinción de los incendios, al contrario de otras instituciones que solamente entran en acción en casos muy especiales y en tareas específicas, los bomberos lo mismo acuden a salvar una anciana en lo alto de un edificio en llamas que sacan de un pozo a un niño que cayó en él, o rescatar de las aguas turbulentas de los ríos a algún ahogado, y hasta hemos intervenido con nuestro equipo a localizar cuerpos humanos en descomposición.

“Sí, los heroicos bomberos sin alardes, sin ostentaciones, prestamos uno de los servicios a la ciudad de mayor importancia. Nuestra labor es reconocida solamente en los momentos de apuro, cuando las llamas amenazan acabar con manzanas enteras de casas que valen millones de pesos. Es donde nos entregamos a la vocación, sin temor a equivocarnos, que los bomberos haga frío, calor, lluvia, truene, nieve, siempre estaremos listos para servir. ¿En cuántas aventuras entre llamas se habrán visto? ¿Cuántos de ellos habrán quedado en la lucha? ¿Qué cantidad de edificios se habrán escapado de ser alcanzados por el fuego aislado a tiempo? Sin duda que el historial de los ‘tragahumos’ es largo e interesante”. De esta manera concluía la entrevista con el famosísimo Salvador Cobos.

“Barriadas en el centro y el jefe Salvador Cobos” forman parte de los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas. Si usted tiene información que quiera compartir para esta sección o si desea adquirir los libros “Los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas”, tomo I, II y III, puede llamar al celular (614) 427-52-54 y con gusto se lo llevamos a domicilio, o bien adquiéralo en la librería Kosmos, localizada en la calle Josué Neri Santos No. 111 Centro o en Centro Librero La Prensa.

Fuentes : Los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas (2014). Hemeroteca de El Heraldo de Chihuahua. Hemeroteca del CIDECh.

Llegan a la ciudad de México, equipo de rescate de 5 municipios de Chihuahua

Llegan a la ciudad de México, equipo de rescate de 5 municipios de Chihuahua

Arribaron al Aeropuerto Internacional de la CDMX

Emmanuel Fernández

local

Presentan programación para el Festival Internacional de la Manzana

Presentan programación para el Festival Internacional de la Manzana

Contará con Colombia como pais invitado

Inicia colecta del Teletón en las calles del centro de la ciudad

Inicia colecta del Teletón en las calles del centro de la ciudad

Sera donado el 100% del dinero a afectados por el sismo

Trabajan mexicanos 107 minutos para poder comprar un litro de leche

Trabajan mexicanos 107 minutos para poder comprar un litro de leche

A un norteamericano le toma sólo 7 minutos para adquirirla

Abrirán al público el Criadero Militar de Santa Gertrudis

Abrirán al público el Criadero Militar de Santa Gertrudis

Las instalaciones estarán abiertas a partir del 29 de septiembre

Zafarrancho por detención de joven que orinaba en la vía pública y frente a la Policía

Zafarrancho por detención de joven que orinaba en la vía pública y frente a la Policía

Alegaba que estaba haciendo sus necesidades en su propiedad

destacados

Frida Sofía podría ser la señora Reyna Dávila de 43 años

Familiares que reclaman su presencia y exigen de la autoridad información

Cambian a Roberto Borge de penal en Panamá por riesgo de fuga

Cambian a Roberto Borge de penal en Panamá por riesgo de fuga

El exgobernador fue trasladado a la sede principal de la Policía Nacional

Trump ofrece su ayuda a Puerto Rico e Islas Vírgenes tras paso de huracán María

Trump ofrece su ayuda a Puerto Rico e Islas Vírgenes tras paso de huracán María

El presidente también recibió una evaluación de los daños causados por el fenómeno

Sube a 291 la cifra de muertos en México tras el sismo

Sube a 291 la cifra de muertos en México tras el sismo

En la Ciudad de México han muerto 153 personas

Imputan a adolescente por atentado en metro de Londres

Imputan a adolescente por atentado en metro de Londres

Fue acusado formalmente en relación con el ataque que dejó 30 heridos