imagotipo

Comienza en Dakota construcción de fase final de oleoducto

  • AP
  • en Negocios

CANNON BALL, Dakota del Norte, EU. (AP).- La construcción del último segmento del polémico oleoducto Dakota Access comenzó ya, y el proyecto quedará concluido en unos tres meses, informó ayer la empresa responsable, mientras una tribu presentaba una demanda contra la iniciativa, argumentando que contaminará sus fuentes de agua.

El miércoles pasado el Ejército dio autorización a la empresa Energy Transfer Partners, para empezar a sentar las tuberías por debajo de un embalse en Dakota del Norte, con lo que quedó allanado el camino para concluir la instalación del oleoducto de mil 900 kilómetros (mil 200 millas) de largo.

La portavoz de la compañía, Vicki Granado, confirmó la mañana de ayer que la construcción se reanudó “tan pronto nos enteramos de la autorización oficial”.

Ya los obreros habían cavado aperturas para la entrada y salida de las tuberías y se había vertido petróleo hasta el Lago Oahe, como anticipación a la reanudación de las obras.

“Estimamos que la perforación tardará 60 días, y colocar las tuberías hasta Patoka, otros tres”, dijo Granado en referencia al punto de carga de combustible en Illinois, que será el extremo final del oleoducto.

Las obras habían quedado interrumpidas durante meses debido a la resistencia de las tribus Standing Rock Sioux y Cheyenne River Sioux. Ambas denuncian que la estructura contaminará sus fuentes de agua y violará sus sitios culturales.

En un comunicado, el cacique de la tribu Cheyenne River Sioux, Harold Frazier, declaró el agua “es nuestra vida, tenemos que protegerla a toda costa”.

La reservación de la tribu Cheyenne River en Dakota del Sur está al lado de la de Standing Rock, que está justo encima de la frontera entra las dos Dakotas. El último segmento del oleoducto iría por debajo del río Missouri, que delimita el flanco oriental de ambas reservaciones.

Por otra parte avanzaba un litigio entre la empresa constructora y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, que está a cargo de los terrenos federales donde se están sentando las bases para la construcción de la última fase del oleoducto. El presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, giró instrucciones el mes pasado al Cuerpo de Ingenieros para continuar con el proyecto.