Al descubierto asesino intelectual y material

De los 22 periodistas que han sido asesinados en los últimos 17 años, el de Miroslava Breach Velducea, ocurrido el pasado 23 de marzo, es el primero que se resuelve en el estado identificando a los autores materiales e intelectuales del crimen, uno de ellos muerto y uno más que se encuentra detenido.

El asesino material de la periodista Miroslava Breach fue encontrado muerto el pasado martes 19 de diciembre en el municipio de Álamos, Sonora, según confirmó en su momento el fiscal general de Chihuahua, César Agusto Peniche.

Ramón Andrés Zavala Corral, de 25 años, es señalado como como autor material luego de que la reportera realizara varios reportajes señalando la participación de grupos del narcotráfico en la política local.

El cuerpo sin vida de Zavala Corral fue hallado en una brecha del municipio sonorense de Álamos, ubicado a unos 60 kilómetros de la frontera con Sinaloa. Zavala Corral había empezado a divulgar su participación en el homicidio de Breach.

Zavala habría participado en el homicidio de la periodista con otro individuo, aparentemente un familiar de los asesinos intelectuales, identificados por la Fiscalía General de Chihuahua como “Los Salazar”, miembros importantes del Cártel de Sinaloa.

Posteriormente, el 25 de diciembre fue detenido Juan Carlos Moreno Ochoa, alias “el Larry”, a quien luego de dos días de audiencia, se le dictó auto de vinculación a proceso por el delito de homicidio en calidad de coautor, al presentarse varios medios de prueba que lo vinculan con el asesinato de la periodista Miroslava Breach Velducea.

El juzgador estableció que Juan Carlos Moreno Ochoa se trasladó hasta Chihuahua de manera consciente y voluntaria, y tomó parte en la privación de la vida de la periodista, situación que se sustentó con los medios de prueba ofrecidos por la Fiscalía.

El primer caso ocurrido en los últimos 17 años ocurrió el 24 de abril de 2000, cuando fue asesinado José Ramírez Puente, quien trabajaba en el noticiero Juárez Hoy y fue asesinado en Ciudad Juárez.

El periodista tenía 29 años de edad y recibió 36 heridas producidas por arma blanca; el reportero estuvo acompañado de una persona en el interior del automóvil.

Un año después se registró un segundo homicidio contra periodistas, ocurrido el 19 de febrero de 2001 en contra de José Luis Ortega Mata, quien fuera director del Semanario de Ojinaga, Chihuahua, en este caso el periodista fue victimado en el trayecto de su oficina a su casa, recibió dos balazos en la cara a dos cuadras de su negocio. En el mismo año 2001, el 9 de marzo, fue asesinado José Barbosa Bejarano, de la revista Alarma.

En 2006, el 9 de agosto, se registró el asesinato del periodista Enrique Perea Quintanilla, quien fuera director de la revista “Dos Caras”. Perea Quintanilla fue localizado en una brecha que desemboca en el kilómetro 7 de la carretera a Aldama y su cuerpo presentó dos impactos de bala calibre .45 además de señas de haber sido golpeado antes de morir.

Fue un año después cuando se registró el que sería el quinto asesinato contra periodistas a partir del año 2000, registrándose el 11 de marzo de 2007, la víctima, Gerardo Guevara Domínguez, trabajaba para el semanario Siglo XXI.

En el mismo año 2007, el 23 de abril, fue asesinado Saúl Noé Martínez, victimado en la frontera de Chihuahua con Agua Prieta. El periodista fue interceptado por varios sujetos justo en la puerta de la Dirección de Seguridad Pública de Agua Prieta, Sonora, una semana después fue localizado sin vida en el fondo de un barranco de 50 metros de profundidad.

Candelario Pérez Rodríguez, periodista de la revista Sucesos, fue asesinado en Ciudad Juárez el 23 de junio de 2008; fue asesinado en las calles Libertad y Juan de Oñate, cuando se dirigía a su casa luego de salir del bar "El Mexicano", a las 19:40 horas.

El cadáver se localizó en el interior de un vehículo Chevrolet Silverado, tipo pick up y el cuerpo se encontraba sentado en el asiento del piloto, a simple vista se le apreciaron heridas producidas por proyectil de arma de fuego en la cabeza y en diferentes partes del cuerpo.

En 2008 también se registró el homicidio de José Armando Rodríguez Carreón, reportero de El Diario de Juárez, la mañana del 13 de noviembre, cuando salía de su casa con una de sus hijas para llevarla a la escuela; el reportero cubría información policiaca y recibió 10 impactos de bala calibre 9 milímetros cuando se encontraba sentado en su vehículo.

El siguiente periodista víctima de la violencia en el estado fue David García Monroy, quien fue asesinado el 9 de octubre de 2008, trabajaba para El Diario de Chihuahua y fue una de las 11 víctimas que perdieron la vida en una masacre que ocurrió en el bar Río Rosas, ubicado en la avenida 20 de Noviembre, entre las calles 31ª y 33ª de Chihuahua capital.

Ernesto Montañez Valdivia fue asesinado en Ciudad Juárez el 14 de julio de 2009, era editor de la revista Enfoque del Sol de Chihuahua y fue asesinado cuando viajaba en su automóvil.

El 23 de septiembre de 2009 el periodista Norberto Miranda fue asesinado por sujetos armados que entraron y lo asesinaron mientras leía una nota en la estación de radio donde trabajaba, la estación Visión Digital, además escribía la columna El Gallito en Nuevo Casas Grandes.

El fotógrafo Jaime Omar Gándara fue asesinado en la ciudad de Chihuahua el 20 de septiembre de 2009, su cuerpo fue localizado sin vida cerca del parque El Reliz, a la altura de la comunidad Labor de Terrazas.

El 10 de julio de 2010 Guillermo Alcaraz Trejo, camarógrafo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), quien además colaboraba con el periódico digital Omnia, fue victimado por sujetos armados que lo atacaron cuando se encontraba en el interior de su vehículo, en calles de la colonia San Felipe.

En el mismo año 2010, el 16 de septiembre, fue asesinado Luis Carlos Santiago, fotógrafo del Diario de Juárez.

Un año más tarde, la madrugada del 2 de diciembre del 2011, el locutor de Multimedios de la estación de radio 90.9 “La Caliente”, Hugo César Muruato Flores, de 34 años y mejor conocido como “El Spanky”, fue asesinado por un sujeto que le disparó con un arma de fuego a la altura del estómago, esto en el exterior de un centro nocturno.

Luis Carlos Santiago fue ultimado por un grupo de desconocidos que le dispararon desde un carro en movimiento, en tanto su compañero Carlos Manuel Sánchez, herido de bala, pudo escapar de los agresores.

Posteriormente el locutor Francisco Javier Moya Muñoz fue asesinado el 21 de abril de 2012, junto con Héctor Javier Salinas Aguirre, quienes se encontraban reunidos en una mesa del bar El Colorado, cuando ocurrió un tiroteo que dejó 15 muertos en total.

El 19 de septiembre de 2012 Ernesto Araujo Cano, reportero gráfico independiente que trabajó para El Heraldo de Chihuahua, fue asesinado a golpes con un bate en una riña derivada de un incidente vial.

Jaime Guadalupe González Domínguez, director y reportero de Ojinaga Noticias, fue asesinado en Ojinaga en 2013.

El 10 de diciembre de 2016, Jesús Adrián Rodríguez Samaniego, reportero de Antena 760, fue asesinado cuando salía de su domicilio en la colonia Santa Rosa, para ir a trabajar, los atacantes le dispararon en más de ocho ocasiones con armas de fuego calibre .45 y .9 milímetros.

La última víctima de la ola de violencia en el estado fue Miroslava Breach Velducea, de 54 años, el 23 de marzo de 2017, corresponsal del periódico La Jornada y colaboradora de Norte de Juárez, quien recibió disparos de arma de fuego calibre .38 súper y fue asesinada afuera de su casa ubicada en la colonia Lomas Vallarta, tras los disparos el cuerpo quedó en el interior de su vehículo.