/ domingo 23 de mayo de 2021

El lenguaje es la expresión material del pensamiento

Por: Francisco Javier Pizarro Chávez

No sé a usted, pero a mí no me gustó el debate de los candidatos a gobernadores de los partidos en competencia, quienes dejaron mucho que desear.

La inmensa mayoría de ellos y ellas se enfocó en cuestionar la personalidad de sus adversarios, no en explicar los proyectos de gobierno que, en caso de arribar al Poder Ejecutivo, pondrían en marcha en los ejes fundamentales de toda sociedad, como lo son, la economía, la infraestructura, la educación y cultura, la salud, la seguridad pública, la justicia, la ecología, la democracia, la igualdad social, la equidad de género para fortalecer el contexto social y político.

Las respuestas de los candidatos a las preguntas de los ciudadanos en torno a estos temas fueron sumamente superficiales e incluso falaces. Me quedó en claro que su conciencia social es valorativa, no cognoscitiva, lo que es preocupante ya que:

No se puede describir la función social prevaleciente en nuestro estado, si no entendemos qué es lo que refleja, de qué manera y en qué medida. Todo debate político tiene que desarrollarse no sólo en lo empírico y emocional, sino, ante todo, con el conocimiento objetivo del ser social, las leyes de la realidad, y una ideología coherente de las necesidades y aspiraciones de los ciudadanos y los intereses y fundamentales de toda clase social.

La sociedad lo que busca es superar los problemas actuales que tanto nos han afectado, como son la pobreza, el hambre, la violencia interfamiliar, la corrupción, la impunidad, los homicidios, el narcotráfico, la discriminación racial, el calentamiento global, factores todos ellos que afectan la calidad de vida.

En síntesis, en el debate referido lo que predominó fue el encono y la intransigencia. No hubo propuestas serias y transparentes, pero sí muchas descalificaciones e incluso insultos. No hubo planteamientos concretos del qué hacer si ganan la elección. Predomina la ambición de poder entre Maru Campos y Carlos Loera y, lo que ha generado una aguda postura de revancha muy fuerte, entre ambos, en torno a dos temas: el de la “nómina secreta” y el conflicto del agua.

Los candidatos a gobernador o gobernadora de partidos no competitivos saben perfectamente que ninguno de ellos puede ganar la gubernatura. Tan es así, que el aspirante de Fuerza por México al finalizar el evento declaró que se sumará a la campaña de la candidata del PAN y el PRD.

Pero no fue el único. A lo largo del debate quedó en evidencia que la candidata del PRI tampoco está en condiciones de triunfar el 6 de junio, aun cuando tiene una larga trayectoria política, la cual no se va a sumar a Maru, pero sí la va a seguir apoyando para derrotar al candidato de Morena. Los demás aspirantes del Partido Verde, el resto de los otros partidos se mantienen activos, no para ganar, sino para no perder el registro de sus partidos.

Por: Francisco Javier Pizarro Chávez

No sé a usted, pero a mí no me gustó el debate de los candidatos a gobernadores de los partidos en competencia, quienes dejaron mucho que desear.

La inmensa mayoría de ellos y ellas se enfocó en cuestionar la personalidad de sus adversarios, no en explicar los proyectos de gobierno que, en caso de arribar al Poder Ejecutivo, pondrían en marcha en los ejes fundamentales de toda sociedad, como lo son, la economía, la infraestructura, la educación y cultura, la salud, la seguridad pública, la justicia, la ecología, la democracia, la igualdad social, la equidad de género para fortalecer el contexto social y político.

Las respuestas de los candidatos a las preguntas de los ciudadanos en torno a estos temas fueron sumamente superficiales e incluso falaces. Me quedó en claro que su conciencia social es valorativa, no cognoscitiva, lo que es preocupante ya que:

No se puede describir la función social prevaleciente en nuestro estado, si no entendemos qué es lo que refleja, de qué manera y en qué medida. Todo debate político tiene que desarrollarse no sólo en lo empírico y emocional, sino, ante todo, con el conocimiento objetivo del ser social, las leyes de la realidad, y una ideología coherente de las necesidades y aspiraciones de los ciudadanos y los intereses y fundamentales de toda clase social.

La sociedad lo que busca es superar los problemas actuales que tanto nos han afectado, como son la pobreza, el hambre, la violencia interfamiliar, la corrupción, la impunidad, los homicidios, el narcotráfico, la discriminación racial, el calentamiento global, factores todos ellos que afectan la calidad de vida.

En síntesis, en el debate referido lo que predominó fue el encono y la intransigencia. No hubo propuestas serias y transparentes, pero sí muchas descalificaciones e incluso insultos. No hubo planteamientos concretos del qué hacer si ganan la elección. Predomina la ambición de poder entre Maru Campos y Carlos Loera y, lo que ha generado una aguda postura de revancha muy fuerte, entre ambos, en torno a dos temas: el de la “nómina secreta” y el conflicto del agua.

Los candidatos a gobernador o gobernadora de partidos no competitivos saben perfectamente que ninguno de ellos puede ganar la gubernatura. Tan es así, que el aspirante de Fuerza por México al finalizar el evento declaró que se sumará a la campaña de la candidata del PAN y el PRD.

Pero no fue el único. A lo largo del debate quedó en evidencia que la candidata del PRI tampoco está en condiciones de triunfar el 6 de junio, aun cuando tiene una larga trayectoria política, la cual no se va a sumar a Maru, pero sí la va a seguir apoyando para derrotar al candidato de Morena. Los demás aspirantes del Partido Verde, el resto de los otros partidos se mantienen activos, no para ganar, sino para no perder el registro de sus partidos.