/ martes 28 de mayo de 2024

¡Por Fin!

Pocos días ya para poder quitarnos casi un año de informaciones y desinformaciones, de gastos de campañas que pagamos con nuestros impuestos, de manipulación de las personas con los beneficios que deberían ser un derecho no condicionado, de un Presidente parcial, dedicado a ser parte de un bando, gobernando para su perpetuación de manera descarada y se desee o no, ilegal.

Tantas mentiras, versiones y faltas en muchas veces a la moral, a la legalidad, que son tremendamente difíciles de ver a través del humo tan denso. Los ciudadanos tenemos la obligación y el derecho de votar, empleando el sufragio como la herramienta que pretende mostrar la verdad que asumimos, que deseamos para nuestro futuro. Esto hace del voto un compromiso enorme pero valioso, que es lo único que queda en nuestras manos. Por otro lado, las mentadas encuestas, que parecen con el tiempo menos dignas que un traidor a la patria, se vuelven también instrumentos de confusión, de verdades pagadas y manipulables, que históricamente se han hecho con tendencias muy variadas y dependientes del origen del dinero que las contrata.

Parece triste el escenario ante lo oscuro de lo mencionado anteriormente. Pero, además, tenemos una responsabilidad hacia nuestra descendencia, y en la mayoría de los casos, el de los jóvenes, es su participación para definir las formas en que su futuro se vuelva un atractivo o una carga de por vida. Veamos historias de países con condiciones similares a las nuestras en Latinoamérica, y sepamos leer las señales que se esconden detrás de los petardos que el mismo gobierno detona, que son las cajas chinas encargadas de mantener la mirada en cosas intrascendentes o que es consabido no procederán. Leyes improbables, personajes que nunca pisarán la cárcel, y un tanto más de ideas y propuestas que nos dejan perplejos y ocupan nuestra atención en tonterías (no me atreví a expresarlo como lo sentí), pero que deja camino abierto sin luz a las iniciativas de fondo que pretenden dejar bases de manipulación y control central presidencial, de autocracias y abusos, para ejercer poder absoluto, que enferma de poder al más cuerdo. Que nos deja a merced del humor de una persona, no de instituciones, ni de leyes y reglamentos que son consensuados, donde la arbitrariedad y los intereses de un presidente y su pequeño grupo definan como lo adecuado. Peligroso, falto de ética y coartador de la libertad de expresión y pensamiento. Disentir es traición, expresó el presidente, eso no es normal en países civilizados.

Cuidemos el equilibrio de fuerzas, votemos por congresos diversos y con opciones fuera de la que pretende ser omnipotente, u optemos por la demócrata que permite opiniones distintas, y analiza los puntos de vista que antes escucha, es válido, pero además enriquecedor.

La cantidad de participación es mejor si puede ser nutrida, y esto es también nuestra responsabilidad.

Quiero mencionar hoy, que hay una iniciativa de eliminar las opciones de una regla de comercio exterior que ha dado posibilidad de incrementar la inversión extranjera, la regla 8ª.

Eliminarla quita la llave del inversionista extranjero que fomenta la creación de empleos. En lugar de inhibir, debería fomentarse reglas de participación mexicana, de empresas micro y pequeñas, de transferencias de tecnología y fomento a la investigación y desarrollo, pero es pedir peras al olmo. Es complicado, ya que hemos visto como se pretende volver al trapiche, de usar trenes obsoletos, hacer aeropuertos de baja envergadura, de desarrollar energías sucias y producir gasolina en lugar de buscar las tendencias futuristas, incluso, fingir la producción con gasolinas de otras refinerías y pretender engañarnos como si funcionaran. Cuidemos las herramientas que nos han subido a nivel mundial en el ranking de mejores economías, y de mejor calidad de vida y empleos, como lo han sido las inversiones que en lugar de inhibir, hay que aprovecharlas de mejor manera.

El voto este 2 de Junio de todos nosotros es nuestro derecho, compromiso y obligación, ejerzámoslo y logremos que la voluntad real del ciudadano sea la que pondere, para poder verdaderamente tener el País que nos merecemos.


Maestro en Administración de Negocios. Expresidente de Index Chihuahua

lcramirez132000@gmail.com


Pocos días ya para poder quitarnos casi un año de informaciones y desinformaciones, de gastos de campañas que pagamos con nuestros impuestos, de manipulación de las personas con los beneficios que deberían ser un derecho no condicionado, de un Presidente parcial, dedicado a ser parte de un bando, gobernando para su perpetuación de manera descarada y se desee o no, ilegal.

Tantas mentiras, versiones y faltas en muchas veces a la moral, a la legalidad, que son tremendamente difíciles de ver a través del humo tan denso. Los ciudadanos tenemos la obligación y el derecho de votar, empleando el sufragio como la herramienta que pretende mostrar la verdad que asumimos, que deseamos para nuestro futuro. Esto hace del voto un compromiso enorme pero valioso, que es lo único que queda en nuestras manos. Por otro lado, las mentadas encuestas, que parecen con el tiempo menos dignas que un traidor a la patria, se vuelven también instrumentos de confusión, de verdades pagadas y manipulables, que históricamente se han hecho con tendencias muy variadas y dependientes del origen del dinero que las contrata.

Parece triste el escenario ante lo oscuro de lo mencionado anteriormente. Pero, además, tenemos una responsabilidad hacia nuestra descendencia, y en la mayoría de los casos, el de los jóvenes, es su participación para definir las formas en que su futuro se vuelva un atractivo o una carga de por vida. Veamos historias de países con condiciones similares a las nuestras en Latinoamérica, y sepamos leer las señales que se esconden detrás de los petardos que el mismo gobierno detona, que son las cajas chinas encargadas de mantener la mirada en cosas intrascendentes o que es consabido no procederán. Leyes improbables, personajes que nunca pisarán la cárcel, y un tanto más de ideas y propuestas que nos dejan perplejos y ocupan nuestra atención en tonterías (no me atreví a expresarlo como lo sentí), pero que deja camino abierto sin luz a las iniciativas de fondo que pretenden dejar bases de manipulación y control central presidencial, de autocracias y abusos, para ejercer poder absoluto, que enferma de poder al más cuerdo. Que nos deja a merced del humor de una persona, no de instituciones, ni de leyes y reglamentos que son consensuados, donde la arbitrariedad y los intereses de un presidente y su pequeño grupo definan como lo adecuado. Peligroso, falto de ética y coartador de la libertad de expresión y pensamiento. Disentir es traición, expresó el presidente, eso no es normal en países civilizados.

Cuidemos el equilibrio de fuerzas, votemos por congresos diversos y con opciones fuera de la que pretende ser omnipotente, u optemos por la demócrata que permite opiniones distintas, y analiza los puntos de vista que antes escucha, es válido, pero además enriquecedor.

La cantidad de participación es mejor si puede ser nutrida, y esto es también nuestra responsabilidad.

Quiero mencionar hoy, que hay una iniciativa de eliminar las opciones de una regla de comercio exterior que ha dado posibilidad de incrementar la inversión extranjera, la regla 8ª.

Eliminarla quita la llave del inversionista extranjero que fomenta la creación de empleos. En lugar de inhibir, debería fomentarse reglas de participación mexicana, de empresas micro y pequeñas, de transferencias de tecnología y fomento a la investigación y desarrollo, pero es pedir peras al olmo. Es complicado, ya que hemos visto como se pretende volver al trapiche, de usar trenes obsoletos, hacer aeropuertos de baja envergadura, de desarrollar energías sucias y producir gasolina en lugar de buscar las tendencias futuristas, incluso, fingir la producción con gasolinas de otras refinerías y pretender engañarnos como si funcionaran. Cuidemos las herramientas que nos han subido a nivel mundial en el ranking de mejores economías, y de mejor calidad de vida y empleos, como lo han sido las inversiones que en lugar de inhibir, hay que aprovecharlas de mejor manera.

El voto este 2 de Junio de todos nosotros es nuestro derecho, compromiso y obligación, ejerzámoslo y logremos que la voluntad real del ciudadano sea la que pondere, para poder verdaderamente tener el País que nos merecemos.


Maestro en Administración de Negocios. Expresidente de Index Chihuahua

lcramirez132000@gmail.com