Destinos mágicos: sitios mexicanos de bella rareza

De playas con agua rosada a colinas con cascadas inmóviles, visita estos rincones como creados por surrealistas

Ana Martínez Gracida

  · viernes 1 de junio de 2018

Fotos: Creative Commons, MUSA y Gobierno del Estado de Yucatán

Ocultos o a simple vista, México tiene paisajes poco comunes con un toque de misterio que captan la atención por su magnificencia natural; sería un pecado no visitarlos o apreciar su belleza.

La vida en rosa

Las Coloradas en Yucatán, forman parte de la Reserva Especial de la Biósfera Ría Lagartos; su gran peculiaridad radica en que la concentración de sal y los microorganismos hacen que el agua se tiña de color rosa. La intensidad varía de acuerdo con la hora del día: pastel, mexicano o palo de rosa. La fauna representa otro pretexto perfecto para adentrarse en ellas; se pueden ver a los flamencos caminar con elegancia, sumergiendo la cabeza en busca de alimento.

Dónde: Ría Lagartos, Yucatán

Dunas alucinantes

Aunque nos pueda parecer una región un tanto hostil para la vida silvestre, el Pinacate y el Gran Desierto de Altar en Sonora, presentan paisajes de enorme belleza y escenarios mágicos. Es el campo activo de dunas más grande de Norteamérica que toman forman infinitas y difusas. Este desierto posee un escudo volcánico que mantiene activos numerosos flujos de lava y contrario a lo que se pueda pensar, está lleno de vida gracias a las tinajas, extrañas acumulaciones de agua que se abren paso a través del lecho rocoso.

Dónde: Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, Sonora

Arte sumergido

Cancún promueve la conservación de los arrecifes naturales como un tema crítico, en relación con la necesidad de frenar aquellos efectos que amenazan la preservación de la vida. De esta forma surge el Museo Subacuático de Arte que comprende más de 470 esculturas, creación de Jason de Caires, una muestra palpable de la coexistencia entre el arte y el medio ambiente, que se ha convertido en refugio para la vida marina en forma de arrecifes artificiales.

Dónde: Cancún, Quintana Roo

Como el Viejo Oeste

La Sierra de Órganos en Zacatecas, es un espacio natural en el que la erosión del viento ha moldeado gigantescas rocas creando espectaculares esculturas que les da una personalidad impactante. No es casualidad que directores de cine lo hayan escogido para inmortalizarlo en celuloide, principalmente del género western, debido a su parecido con el Viejo Oeste. En este hogar de pinos, huizaches, encinos, cedros, cactus y de animales como conejos, pumas, coyotes, venados de cola blanca y correcaminos, es posible acampar y pasar la noche al aire libre.

Dónde: Sombrerete, Zacatecas

Cascada petrificada

Hierve el Agua en Oaxaca , es una alberca natural en medio de la naturaleza donde puedes admirar un paisaje que se extiende al horizonte y remata con dos cascadas petrificadas de 12 y 30 metros de alto, que se formaron hace miles de años por el escurrimiento de agua con altos contenidos de minerales. En las pozas puedes sumergirte en agua con una temperatura promedio de 24 grados centígrados, y disfrutar de la vista. Si eres aventurero, puedes tomar un paseo de 40 minutos aproximadamente, por un sendero para ver este paraíso desde otra perspectiva.

Dónde: San Lorenzo Albarradas, Oaxaca

Paraísos escondidos

Las Islas Marietas en Nayarit, es un santuario oculto, un rincón al que es accesible solamente nadando, a través de un túnel submarino. Es como un tesoro en un pequeño y escabroso archipiélago: la Playa Escondida, mejor conocida como la Playa del Amor. Se trata de un cráter formado por algunos bombardeos que abrió un boquete en la isla dejándola al descubierto y se puede observar un oasis de arena blanca y aguas cristalinas que invitan a la relajación.

Dónde: Bahía de Banderas, Nayarit

DESTACADOS

  • Más de 80 especies de mamíferos y reptiles habitan en El Pinacate, como el berrendo de Sonora, la tortuga de desierto y el monstruo de Gila
  • Mil 125 hectáreas conforman la extensión de la Sierra de Órganos, que forma parte de la Sierra Madre Occidental