/ jueves 20 de abril de 2023

Cartucheras al cañón… | Los pecados del periodismo según el  Papa Francisco

Ernesto Visconti Elizalde

“Es pecado y hace cisco, la mentira en periodismo; y agrede a Dios, así mismo; nos dice el Papa Francisco”.

Según el prelado Jorge Mario Bergoglio, actual Papa Francisco, en una reciente entrevista que concedió a una periodista en el Vaticano, menciona que él comprende que no es fácil para el periodista mantener la atención del público entre la realidad, la objetividad y la curiosidad; sin llegar a cometer los cuatro pecados del periodista; a saber: 1) La desinformación, 2) la calumnia, 3) la difamación y 4) la coprofilia, este último término significa… atracción fetichista por los excrementos; por lo que considero que fue un “lapsus linguae” del Papa, queriéndose referir a la coprolalia, que es la tendencia patológica a proferir obscenidades; y que en nuestro tiempo y en nuestros medios masivos de comunicación, es un pésimo recurso recurrente que la ley permite en aras de la libertad de expresión. Francisco, fue contundente; enumerando los cuatro pecados del periodismo insano, del periodismo corrupto, del periodismo abyecto; aquél que deja de lado su labor axial que es la de informar, para paliar, moderar o transformar la noticia, en aras del interés pecuniario de individuos o grupos, a quienes obedecen y alientan los medios masivos de comunicación; aquellas que aceitan los ejes de los rotativos o de todo sistema mediático, sin criterios morales o éticos de conducta. El primero “la desinformación”, es nuestro pan de todos los días; los estados, como USA, tamizan de manera cotidiana toda la información mundial, pues dominan a las grandes cadenas mediáticas, mal informando y desinformando al omitir aspectos que no les sean convenientes; y tergiversando la noticia; y lo mismo sucede con las distintas fuerzas políticas en todos los países. En México, las mafias políticas contra la 4T, y Andrés Manuel López Obrador, actúan igual, pues estas mafias representan el poder económico de México, que disputa su vuelta al neoliberalismo, manteniendo una supremacía económica sobre casi todos los medios de información del país. El segundo pecado “la calumnia” se observa y ejecuta a diario por los corifeos pagados, mal intencionados, o “carburados” por instituciones religiosas, civiles y grupos sociales, que comparten el interés de denostar, calumniar y agredir a quien considera su enemigo natural. El tercer pecado la “difamación”, va de la mano con la calumnia; a AMLO, lo tacharon de tirano y dictador, desde los primeros meses de su legítimo ejercicio gubernamental; esparciendo el rumor de que se pensaba reelegir e imponer al mismo tiempo, el comunismo en el país. Multitud de feligreses rezan todavía porque esto no suceda. Y en cuanto a la “la coprolalia” ahí está Brozo, y otros que desde el extranjero acometen contra la figura presidencial de manera soez. ¿Cómo pueden estos medios pseudo-cristianos proceder así? El dinero pesa más para ellos, que la religión y la moral. Otros temas y poemas en “Facebook” Ernesto Visconti


Ernesto Visconti Elizalde

“Es pecado y hace cisco, la mentira en periodismo; y agrede a Dios, así mismo; nos dice el Papa Francisco”.

Según el prelado Jorge Mario Bergoglio, actual Papa Francisco, en una reciente entrevista que concedió a una periodista en el Vaticano, menciona que él comprende que no es fácil para el periodista mantener la atención del público entre la realidad, la objetividad y la curiosidad; sin llegar a cometer los cuatro pecados del periodista; a saber: 1) La desinformación, 2) la calumnia, 3) la difamación y 4) la coprofilia, este último término significa… atracción fetichista por los excrementos; por lo que considero que fue un “lapsus linguae” del Papa, queriéndose referir a la coprolalia, que es la tendencia patológica a proferir obscenidades; y que en nuestro tiempo y en nuestros medios masivos de comunicación, es un pésimo recurso recurrente que la ley permite en aras de la libertad de expresión. Francisco, fue contundente; enumerando los cuatro pecados del periodismo insano, del periodismo corrupto, del periodismo abyecto; aquél que deja de lado su labor axial que es la de informar, para paliar, moderar o transformar la noticia, en aras del interés pecuniario de individuos o grupos, a quienes obedecen y alientan los medios masivos de comunicación; aquellas que aceitan los ejes de los rotativos o de todo sistema mediático, sin criterios morales o éticos de conducta. El primero “la desinformación”, es nuestro pan de todos los días; los estados, como USA, tamizan de manera cotidiana toda la información mundial, pues dominan a las grandes cadenas mediáticas, mal informando y desinformando al omitir aspectos que no les sean convenientes; y tergiversando la noticia; y lo mismo sucede con las distintas fuerzas políticas en todos los países. En México, las mafias políticas contra la 4T, y Andrés Manuel López Obrador, actúan igual, pues estas mafias representan el poder económico de México, que disputa su vuelta al neoliberalismo, manteniendo una supremacía económica sobre casi todos los medios de información del país. El segundo pecado “la calumnia” se observa y ejecuta a diario por los corifeos pagados, mal intencionados, o “carburados” por instituciones religiosas, civiles y grupos sociales, que comparten el interés de denostar, calumniar y agredir a quien considera su enemigo natural. El tercer pecado la “difamación”, va de la mano con la calumnia; a AMLO, lo tacharon de tirano y dictador, desde los primeros meses de su legítimo ejercicio gubernamental; esparciendo el rumor de que se pensaba reelegir e imponer al mismo tiempo, el comunismo en el país. Multitud de feligreses rezan todavía porque esto no suceda. Y en cuanto a la “la coprolalia” ahí está Brozo, y otros que desde el extranjero acometen contra la figura presidencial de manera soez. ¿Cómo pueden estos medios pseudo-cristianos proceder así? El dinero pesa más para ellos, que la religión y la moral. Otros temas y poemas en “Facebook” Ernesto Visconti