/ viernes 27 de marzo de 2020

“Aprende en casa”; la estrategia educativa frente a la cuarentena

La emergencia que estamos viviendo a nivel global debe dejarnos una gran enseñanza. Los infortunios son efectivos maestros. La crisis sanitaria mundial impone retos a los gobiernos de todos los niveles. Estos retos son en todos los órdenes, y la educación es un renglón donde se tiene que poner especial énfasis por tratarse de la misión formativa de niños y jóvenes, la misión de aprender.

Las tecnologías de la información y la comunicación (Tic) van a ser protagónicas en la estrategia educativa que en México se pone en marcha para la cuarentena provocada por el coronavirus, una emergencia que demanda creatividad y eficacia en el uso de las herramientas que permiten las relaciones sin la presencia, el aprendizaje a distancia.

En nuestro país, el programa de educación a distancia que la Secretaría de Educación (SEP) ha llamado “Aprende en Casa”, está orientado a los estudiantes de educación básica, quienes se encuentran en cuarentena a partir de esta semana y que tendrán que cumplir con los programas formativos diseñados de acuerdo a un calendario.

Las actividades a distancia, de acuerdo con el plan de contingencia de la SEP, se están llevando a cabo en la medida de lo posible con la coordinación de directivos y docentes a través de herramientas como plataformas en la red. Ahí donde es imposible el acceso a internet por parte de los estudiantes, se cuenta con la teleprimaria, telesecundaria y telebachillerato.

La pandemia lo altera todo. Nada es normal. Los sistemas operativos de la sociedad se ven afectados. La educación formal de niños y jóvenes sufre el cambio. El programa “Aprende en casa” está requiriendo la disposición de alumnos, maestros y padres de familia, todos los cuales tendrán que participar de lleno en un proceso de enseñaza-aprendizaje a distancia, el cual va contra reloj, justo en el último tercio del año lectivo.

El programa “Aprende en casa” es la oportunidad para que autoridades escolares, maestros, estudiantes y padres de familia se involucren en un sistema de aprendizaje no presencial, pero que ponen en operación elementos básicos para mantenerse hacia los objetivos establecidos institucionalmente en las planeaciones didácticas.

Es el momento de poner a prueba las competencias de liderazgo de las autoridades, las destrezas directivas escolares y las habilidades docentes, lo mismo que la capacidad de los estudiantes y sus padres. Es una magnífica oportunidad para que todos aprendamos y valoremos un esfuerzo formativo integral.

Estamos ante una eventualidad mayúscula que nos tiene que hacer aprender a todos. La gran lección está en marcha.

La emergencia que estamos viviendo a nivel global debe dejarnos una gran enseñanza. Los infortunios son efectivos maestros. La crisis sanitaria mundial impone retos a los gobiernos de todos los niveles. Estos retos son en todos los órdenes, y la educación es un renglón donde se tiene que poner especial énfasis por tratarse de la misión formativa de niños y jóvenes, la misión de aprender.

Las tecnologías de la información y la comunicación (Tic) van a ser protagónicas en la estrategia educativa que en México se pone en marcha para la cuarentena provocada por el coronavirus, una emergencia que demanda creatividad y eficacia en el uso de las herramientas que permiten las relaciones sin la presencia, el aprendizaje a distancia.

En nuestro país, el programa de educación a distancia que la Secretaría de Educación (SEP) ha llamado “Aprende en Casa”, está orientado a los estudiantes de educación básica, quienes se encuentran en cuarentena a partir de esta semana y que tendrán que cumplir con los programas formativos diseñados de acuerdo a un calendario.

Las actividades a distancia, de acuerdo con el plan de contingencia de la SEP, se están llevando a cabo en la medida de lo posible con la coordinación de directivos y docentes a través de herramientas como plataformas en la red. Ahí donde es imposible el acceso a internet por parte de los estudiantes, se cuenta con la teleprimaria, telesecundaria y telebachillerato.

La pandemia lo altera todo. Nada es normal. Los sistemas operativos de la sociedad se ven afectados. La educación formal de niños y jóvenes sufre el cambio. El programa “Aprende en casa” está requiriendo la disposición de alumnos, maestros y padres de familia, todos los cuales tendrán que participar de lleno en un proceso de enseñaza-aprendizaje a distancia, el cual va contra reloj, justo en el último tercio del año lectivo.

El programa “Aprende en casa” es la oportunidad para que autoridades escolares, maestros, estudiantes y padres de familia se involucren en un sistema de aprendizaje no presencial, pero que ponen en operación elementos básicos para mantenerse hacia los objetivos establecidos institucionalmente en las planeaciones didácticas.

Es el momento de poner a prueba las competencias de liderazgo de las autoridades, las destrezas directivas escolares y las habilidades docentes, lo mismo que la capacidad de los estudiantes y sus padres. Es una magnífica oportunidad para que todos aprendamos y valoremos un esfuerzo formativo integral.

Estamos ante una eventualidad mayúscula que nos tiene que hacer aprender a todos. La gran lección está en marcha.

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