/ sábado 21 de agosto de 2021

Apatía social 

Por: Silvia González

El peor de los males que padece un país o pueblo es la apatía social. La apatía social es la indiferencia hacia el orden y la limpieza de nuestras calles, la falta de coraje para plantar un árbol que disminuirá la temperatura de nuestra casa en verano. Apatía social es mirar mucha televisión de paga, pero no tener tiempo ni dinero para pintar la fachada de nuestra casa o negocio, apatía es tomar demasiada cerveza el fin de semana, pero no cultivar un jardín en el hogar, que incluso puede armonizar nuestro espíritu. Apatía social es chismear sobre personajes vulgares, pero jamás conocer de libros. La apatía social es tirar basura a sabiendas de que la pisaremos al día siguiente, apatía es no involucrarse en mantener limpio el parque de nuestra colonia a pesar de que a diario pasamos por ahí. Y esta apatía se vuelve un imaginario colectivo. Un imaginario colectivo es un símbolo de una sociedad, y es, exactamente, lo que sucede en toda América Latina, donde su imaginario colectivo es la improvisación en el crecimiento de las ciudades, por eso tenemos calles chuecas, reducidas y empalmadas desde aquí hasta la Patagonia. En todo el Continente Americano sólo Estados Unidos y Canadá se salvan de las calles con baches, y es que ellos no lo tienen como símbolo, como imaginario social colectivo en sus mentes.

¿Y por qué los gobiernos no mejoran el desarrollo urbano de las ciudades latinas? Por la misma razón: los que trabajan ahí son apáticos sociales, seres egoístas, que sólo dan en su trabajo lo necesario para cobrar.

¿Qué necesitamos para cambiar esa apatía? Necesitamos educación. Y no es en matemáticas y español, sino en orden, limpieza y entusiasmo, emulando a la cultura japonesa.

Podemos comenzar con una cruzada de educación enseñando a los alumnos que es su responsabilidad asear sus salones y pintar sus bardas.

Así que, amable lector, lectora, involucrémonos en clubes, grupos, asociaciones y dejemos la televisión y la apatía social para hacer de nuestra colonia un lugar mejor, no hay otra manera.

www.silviagonzalez.com.mx

Miembro de la AECHIC

Por: Silvia González

El peor de los males que padece un país o pueblo es la apatía social. La apatía social es la indiferencia hacia el orden y la limpieza de nuestras calles, la falta de coraje para plantar un árbol que disminuirá la temperatura de nuestra casa en verano. Apatía social es mirar mucha televisión de paga, pero no tener tiempo ni dinero para pintar la fachada de nuestra casa o negocio, apatía es tomar demasiada cerveza el fin de semana, pero no cultivar un jardín en el hogar, que incluso puede armonizar nuestro espíritu. Apatía social es chismear sobre personajes vulgares, pero jamás conocer de libros. La apatía social es tirar basura a sabiendas de que la pisaremos al día siguiente, apatía es no involucrarse en mantener limpio el parque de nuestra colonia a pesar de que a diario pasamos por ahí. Y esta apatía se vuelve un imaginario colectivo. Un imaginario colectivo es un símbolo de una sociedad, y es, exactamente, lo que sucede en toda América Latina, donde su imaginario colectivo es la improvisación en el crecimiento de las ciudades, por eso tenemos calles chuecas, reducidas y empalmadas desde aquí hasta la Patagonia. En todo el Continente Americano sólo Estados Unidos y Canadá se salvan de las calles con baches, y es que ellos no lo tienen como símbolo, como imaginario social colectivo en sus mentes.

¿Y por qué los gobiernos no mejoran el desarrollo urbano de las ciudades latinas? Por la misma razón: los que trabajan ahí son apáticos sociales, seres egoístas, que sólo dan en su trabajo lo necesario para cobrar.

¿Qué necesitamos para cambiar esa apatía? Necesitamos educación. Y no es en matemáticas y español, sino en orden, limpieza y entusiasmo, emulando a la cultura japonesa.

Podemos comenzar con una cruzada de educación enseñando a los alumnos que es su responsabilidad asear sus salones y pintar sus bardas.

Así que, amable lector, lectora, involucrémonos en clubes, grupos, asociaciones y dejemos la televisión y la apatía social para hacer de nuestra colonia un lugar mejor, no hay otra manera.

www.silviagonzalez.com.mx

Miembro de la AECHIC